Ante la Petición de Estados Unidos y Canadá por la Renegociación del TLCAN
Por Cristina Zareth Hernández Gutiérrez

Jesús Enrique Ramírez Pérez, secretario general de la CROM en Aguascalientes (Foto: Eddylberto Luévano Santillán)
Reprocha la CROM la resistencia del Gobierno Federal a mejorar los salarios de los trabajadores en el país ante las negociaciones para la modernización del Tratado del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN).
Jesús Enrique Ramírez, secretario general de la CROM, reprochó que el Gobierno mexicano se oponga a mejorar los salarios de los trabajadores en el país, luego de que en la segunda ronda de negociaciones del TLCAN, Estados Unidos y Canadá demandaron la homologación de los salarios mexicanos a los de esas naciones, a fin de que la competencia por las inversiones entre los tres países sea más equitativa.
Dijo Jesús Enrique Ramírez que “una vez más quedó de manifiesto que el Gobierno Federal ha sido el peor enemigo del salario de los trabajadores mexicanos”, en tanto que “paradójicamente, hoy los Gobiernos de Estados Unidos y Canadá se convirtieron en los principales aliados de la clase trabajadora mexicana”.
El líder sindical destacó que la resistencia de las autoridades mexicanas surge a pesar de que las negociaciones dejaron también al descubierto que la mano de obra mexicana es la peor pagada de los 35 países de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE), de acuerdo a un informe publicado el pasado abril.
“El trabajo mexicano se paga en promedio de 14.63 dólares, muy por abajo de la media, la cual es de 50.21 dólares. Los trabajadores mexicanos ganan menos que los de Chile, donde se paga en promedio 20.51 dólares, Letonia, 25. 38 y Eslovaquia 29.9 dólares por día”.
Asimismo, refirió que, “de 2001 a 2015, los salarios mexicanos por hora en dólares estadounidenses crecieron sólo un nueve por ciento, menos que en Estados Unidos y muy por debajo del aumento de 120 por ciento en Brasil, según un informe de Moody‘s”.
Refirió que incluso líderes sindicales de Estados Unidos y Canadá han resaltado “que las normas laborales más laxas y los bajos salarios en México han aumentado los beneficios corporativos a expensas de los trabajadores de sus países”, aunado a que resta competividad a ambas naciones como socios del TLCAN, por lo que en ese sentido se han pronunciado en contra de que el acuerdo comercial continúe si México no incrementa sus salarios.
“El sindicato Unifor, el mayor de la iniciativa privada en Canadá, que incluye a las industrias automotriz, energética y de telecomunicaciones, insistió en que si México no estaba de acuerdo en mejorar los estándares laborales el TLCAN debía de ser desechado; tema en lo que no estuvieron de acuerdo los empresarios ni políticos mexicanos, quienes argumentaron que los salarios y derechos laborales son aspectos que cada país resuelve internamente”, expuso.
Ramírez Pérez confió en que ante “la escalada de presiones hacia México” que han iniciado los representantes de ambas naciones en la renegociación del TLCAN, se reconozca finalmente el trabajo de los mexicanos con salarios justos.
“Por fortuna para la clase trabajadora, será inevitable para el país aumentar los salarios y ponerlos en perspectiva internacional para que, en términos de mano de obra, México deje de ser ese paraíso que ha sido en las últimas décadas, a costa del sacrificio de la calidad de vida de millones de mexicanos por muchas generaciones”, concluyó.







