“¡Oye!, ¿Pues Quién Eres?”
*”Dios la da, la Conserva y la Quita Cuando él Quiere”
Por Liliana Ramírez Macías

Emilio Berlié Belaunzarán, arzobispo emérito de Yucatán (Foto: Eddylberto Luévano Santillán)
“¡Por favor, no se puede culpar a la Iglesia Católica de la derrota de un partido político!”, tronó Emilio Berlié Belaunzarán, arzobispo emérito de Yucatán, quien lamentó que a un año de distancia del proceso estatal electoral donde el gobernador Martín Orozco Sandoval obtuviera el triunfo, aún se siga señalando al Clero como el responsable de dicho resultado y de la derrota del Partido Revolucionario Institucional (PRI), y que inclusive aún haya procesos en contra del obispo de la Diócesis de Aguascalientes, José María de la Torre Martín, y otros cinco sacerdotes, por parte de la Fiscalía Especializada para la Atención de Delitos Electorales (FEPADE).
En entrevista, resaltó que “los seres humanos somos absolutamente libres para tener la opinión que queramos sobre la política y me parece que quitar esa libertad sería totalmente antidemocrático.
Si tú vives en un estado democrático tienes derecho a decir: ‘Yo soy azul, yo soy rojo, yo soy amarillo’, es tu derecho, yo no te lo puedo coaccionar, pero mucho menos culpar que la Iglesia sea la responsable, ¡por favor!, si nosotros no jugamos la dinámica política, nosotros no estamos dentro de la dinámica política, tenemos una especificidad de misión y de trabajo”.
Se dijo respetuoso de la política, “pero yo no tengo nada qué ver, porque nosotros no nos educamos para eso ni tenemos por qué estar participando en eso; sí podemos orientar, pero orientar éticamente, no partidísticamente, pero después ya cada quien asume la responsabilidad”.
Sólo Dios Puede Conservar o Quitar la Vida Por otro lado, con respecto a la ola de suicidios en Aguascalientes, Berlié Belaunzarán lamentó la falta de respeto a la vida humana, destacando que únicamente Dios puede conservar o quitar la vida.
“A mí me deja muy triste la falta de respeto a la vida humana. La vida humana, a nosotros nos educaron y a mí me parece que es bueno decirlo, Dios la da, la conserva y la quita cuando él quiere y a quien quiere, pero sólo Dios, porque nadie somos dueños de la propia vida, ni de la propia ni de la ajena, entonces tenemos que educar a nuestro pueblo en un gran sentido de respeto a la vida humana, tengo que respetar mi propia vida y tengo que respetar la vida de los demás. Yo no soy nadie para dañar la vida de otros, agredir a otros, quitarles la vida a otros, ¡oye!, ¿pues quién eres?, pero no solamente por las penas civiles que te puede acarrear una omisión o un homicidio, sino por las penas ante Dios, sólo él es el dueño de la vida”.







