“Muchos han Sido Utilizados por Particulares Para Hacer Negocio”
Por Liliana Ramírez Macías

“Muchos han Sido Utilizados por Particulares Para Hacer Negocio”
Impera la corrupción en las donaciones y comodatos de predios por parte del Ayuntamiento capitalino, pues muchos han sido utilizados por particulares para hacer negocio, cuando lo cierto es que dichos inmuebles deben ser de dominio público, sostuvo la regidora Jennifer Kristel Parra Salas, presidenta de la Comisión de Igualdad y Género en el Cabildo.
Mencionó que “en materia de donaciones o comodatos condicionados, la corrupción salta a la vista, y sobran muchos ejemplos donde se tuerce la ley para que con el transcurrir del tiempo los actos ilegales se olviden”.
Explicó que “los bienes inmuebles del Estado adquiridos mediante donación de desarrollos habitacionales sólo podrán ser transferidos o enajenados a favor de los Ayuntamientos y entidades de la administración pública estatal o federal, debiéndose destinar exclusivamente para los usos indicados para las áreas de donación que las propias leyes imponen”.
Explicó que de acuerdo a la ley, “no podrán ser sujetos de venta, permuta, donación, cesión, comodato o cualquier acto de enajenación, los bienes inmuebles municipales adquiridos por donación de desarrollos habitacionales o por transferencia o enajenación de áreas de donación estatal de desarrollos habitacionales”.
Las áreas verdes de donación –destacó Parra Salas– “deberán ser espacios jardinados, el fraccionador tendrá la obligación de equiparlas para tales efectos, y el Ayuntamiento deberá de incorporarlas como áreas de uso común de dominio público”.
Sin embargo, algunos predios proporcionados en donación o comodato han sido aprovechados por particulares para hacer negocio, tal es el caso del Colegio Sierra Fría, ubicado en el fraccionamiento Vistas de Oriente Primera Sección, “fue un área de donación que se entregó a un particular y que hoy hace negocio con la educación”.
Declaró que “las áreas de donación han sido aprovechadas por administraciones municipales cuya utilidad pública se extingue con el tiempo. En Jardines de la Asunción y otras zonas residenciales del Norte sobran ejemplos, áreas de donación que ahora son condominios, restaurantes, escuelas o locales comerciales”.
La regidora capitalina requirió al Cuerpo Edilicio “que seamos vigilantes permanentes de estas donaciones y comodatos para garantizar la utilidad pública y no pública utilidad de corruptores del erario”.







