Querían Arrojarse Desde Puentes

Isa Sánchez Mares estuvo a punto de lanzarse desde el puente vehicular ubicado frente al Cedazo
En diferentes puentes al oriente de la ciudad, un joven y una mujer amenazaron con lanzarse al vacío, el primero “por problemas familiares” y la segunda porque ya no soporta las golpizas que le propina su marido, sin que las autoridades quieran intervenir.
Se trata de Francisco Javier “N “N”, de 24 años de edad e Isa Sánchez Mares, de 43, vecina de Jesús María.
En el primero de los casos, minutos antes de las 14:00 horas de ayer, el policía vial Rubén León Márquez, conductor de la patrulla 058, circulaba sobre la salida a San Luis Potosí, cuando vio que un muchacho estaba en la orilla de la protección del puente localizado a la altura de la avenida Poliducto.
El uniformado se detuvo y se dirigió para cuestionar a Francisco Javier, que sufría una crisis depresiva y nerviosa, y le mencionó que “ya no quería seguir viviendo porque tenía muchos problemas familiares”.
El policía continuó platicando con Francisco Javier y, en un descuido, logró sujetarlo para que no se fuera arrojar del puente y lo trasladó al departamento de Trabajo Social de la Secretaría de Seguridad Pública Municipal y finalmente lo canalizaron a un centro de ayuda psicológica.
En el segundo caso, cerca de las 16:00 horas, en el servicio de emergencia 911 recibieron el reporte de que una mujer intentaba lanzarse del puente vehicular del cruce de las avenidas Aguascalientes y Paseo de Ojocaliente, frente a El Cedazo.
Al lugar se dirigieron policías y paramédicos municipales, quienes encontraron, sentada en una de las bancas incrustadas debajo del puente, a Isa Sánchez Mares, quien era auxiliada por una señora y un joven, Gabriel Uriel Pimentel Campos, de 20 años de edad.
La señora sufría fuerte crisis nerviosa, diciendo que “se quería matar” debido a que, por las golpizas que le daba su marido, decidió dejarlo, por lo que iniciaron con el proceso de divorcio, pero los últimos días su esposo no la dejaba sacar sus cosas de la casa.
Que se dirigió al Centro de Justicia Para Mujeres, localizado casi frente al Cedazo en donde, según ella, “no quisieron atenderla”.
Llena de coraje e impotencia, Isa abandonó el edificio y caminó sobre avenida Aguascalientes con dirección al norte y al estar junto al puente vehicular ubicado frente al Cedazo, se paró junto a la protección del arrollo del Cedazo esperando el momento para tirarse al vacío.
Afortunadamente pasaron por el lugar una señora y Gabriel Uriel, y éste la abrazó para evitar la tragedia y la condujo a las bancas localizadas debajo del puente y llamaron al 911.
Isa fue atendida por paramédicos municipales pero no fue necesario llevarla a un hospital, siendo trasladada al Complejo de Seguridad Pública Municipal, en donde finalmente la entregaron a sus familiares.







