Desesperada Mujer no Soportó los Conflictos con su Esposo

Sobre la cama, en la cual también yacía la niña, la mujer dejó un cuchillo con el que se hirió, así como otros objetos
Por conflictos con su esposo, una mujer tomó una terrible decisión: ahogó a su hija y ella se ahorcó, en su domicilio del fraccionamiento Las Cumbres II, al Nororiente de la ciudad.
Se trata de la estilista Jacqueline Muñoz Durán, que contaba con 24 años de edad, quien de esta manera protagonizó el suicidio número 70 de este año en Aguascalientes, el segundo del mes. Mató a su única hija, Dafne Estefanía, que estaba cerca de cumplir tres años de edad.
La señora dejó al menos dos recados póstumos, pero hasta el momento las autoridades no han revelado su contenido.
De acuerdo a la información proporcionada por los familiares, la fémina enfrentaba fuertes problemas con su esposo, Víctor Manuel Márquez Roldán y estaban en proceso de divorciarse
Asesinato y Suicidio
La mañana de ayer, Jacqueline y Dafne Estefanía se encontraban en la casa situada en calle Ernestina Macías Chávez 119, casi esquina con calle Guadalupe Ruiz de Chávez, en el citado fraccionamiento.

Jacqueline Muñoz Durán escribió al menos dos mensajes póstumos, cuyo contenido aún no ha sido revelado
De acuerdo a los indicios encontrados en el lugar de los hechos, la mujer escribió por lo menos dos recados póstumos, los cuales colocó sobre un tocador junto a una libreta, varios billetes y monedas.
Después, tomó a Dafne Estefanía y se dirigió al patio para ahogarla en una cubeta de agua. Consumado el asesinato, llevó el cadáver a la recámara y lo acostó sobre la cama del matrimonio.
Entonces Jacqueline agarró un cuchillo y se hizo varias heridas en el pecho, el abdomen y brazos.
Fue en ese momento, o poco antes, que mediante su teléfono celular llamó y mando mensajes, de los cuales tampoco se conocen detalles, a sus padres y a su esposo.
Finalmente, la ensangrentada fémina se dirigió al patio trasero en donde escaló un lavadero para atar el extremo de una cuerda en lo alto de la pared y el otro en torno a su cuello, para luego brincar y morir en cuestión de segundos.
Doloroso Descubrimiento
Al filo de las 13:00 horas, preocupados por los alarmantes mensajes y llamadas que les envió su hija, los padres llegaron a la casa, tocando el timbre en varias ocasiones.

El sitio de la tragedia, calle Ernestina Macías Chávez 119, casi esquina con calle Guadalupe Ruiz de Chávez, fraccionamiento Las Cumbres II
Al no tener respuesta, le pidieron a un vecino que brincara al interior para que abriera la puerta principal. Fue así que lograron entrar y hallar los cuerpos.
Tras recibirse el llamado de auxilio en el servicio de emergencia 911, acudieron policías preventivos y estatales, así como paramédicos municipales, quienes tras confirmar los decesos acordonaron el área.
Más tarde se presentaron elementos de la Fiscalía General del Estado para hacer la inspección ocular. En la recámara, acostada boca arriba sobre una cama, estaba el cadáver de la pequeña, quién tenía sangre en la parte derecha de la frente, quizá producto de un último beso que le dio su madre.
A los pies del cuerpo de la menor, sobre la misma cama había un cuchillo, un rastrillo sin navaja y unas tijeras, sobre una de varias manchas de sangre que había en la colcha, y a un costado estaba un teléfono celular.
En el patio, entre lavadero y una lavadora se encontraba el cadáver colgante de la veinteañera, quien tenía sangre en el pecho, el abdomen y los brazos.
Asimismo, en el citado tocador los investigadores encontraron los recados póstumos.
Afuera de la casa, elementos de Grupo Homicidios de la Policía Ministerial entrevistaron a los familiares y el esposo de la hoy occisa. La mamá de Jacqueline sufrió un desmayo, por lo cual fue atendida por paramédicos.
Por último, al concluir las diligencias del caso los cadáveres fueron trasladados al Servicio Médico Forense para realizar las necropsias de ley.







