
Instalaciones de la clínica Casa Blanca
En medio de una fuerte depresión “por los problemas que tenía con su novio”, identificado nada más como Martín, una jovencita se quitó la vida tomando barbitúricos en su casa de la comunidad Los Arellano.
Aun con vida, Roxana Vargas Tapia, de 19 años de edad, fue trasladada a un hospital, pero desgraciadamente no pudieron salvarle la vida. Se registró así el suicidio 63 del año, el noveno de lo que va de junio.
Esta Casa Editorial logró conocer que Roxana y su novio Martín estaban enfrentando algunos problemas a consecuencia de las diferencias de cada uno, por lo que poco a poco ella fue cayendo en depresión.
La noche del viernes 16, otra vez discutieron y esa fue la gota que derramó el vaso, pues Roxana se encerró en su habitación y tomó gran cantidad de medicamento.
La mañana del sábado 17, sus familiares notaron su ausencia, por lo que acudieron a buscarla a su recámara y al estar tocando a la puerta y no recibir respuesta decidieron entrar. La encontraron inconsciente y tirada junto a la cama.
Rápidamente la subieron a un vehículo y de urgencia se dirigieron a la clínica Casa Blanca, localizada en el 1009 de la avenida Aguascalientes, en el fraccionamiento Casa Blanca.
Al ser auscultada por el personal médico, se dieron cuenta que la muchacha ya había muerto, por lo que llamaron al Ministerio Público.
El MP y personal de Servicios Periciales acudieron al nosocomio y luego de entrevistarse con familiares de la jovencita, trasladaron el cadáver al Servicio Médico Forense para practicarle la necropsia de ley.







