“La Violencia en Nuestro País ha Alcanzado Niveles Inimaginables”
Por Liliana Ramírez Macías

Carlos Alberto Alvarado Quezada, vocero de la Diócesis de Aguascalientes (Foto: Eddylberto Luévano Santillán)
“La violencia no tiene que ser en nuestra sociedad algo a lo que nos estemos acostumbrando”, señaló Carlos Alberto Alvarado Quezada, vocero de la Diócesis de Aguascalientes, quien dijo que es urgente trabajar en la reconstrucción del tejido social y de la paz, pues lamentablemente la violencia en nuestro país está alcanzando “niveles inimaginables. Nos urge la paz, no queremos una sociedad violenta, queremos una sociedad que sea modelo de justicia y paz”.
En rueda de prensa, lamentó que la sociedad esté comenzando a ver la violencia como algo cotidiano, pues ya se han hecho comunes los secuestros, los asesinatos, las agresiones, por lo que ya nadie se sorprende ante este tipo de situaciones.
“La violencia en nuestro país está alcanzando niveles inimaginables y la sociedad en general se encuentra como en un marasmo anímico y una parálisis moral, desconcertada y desorientada, por lo inédito de la situación”.
Un ejemplo claro de la violencia que se vive en nuestro país –dijo- fue el caso de las normalistas de Cañada Honda, donde en primera instancia las jóvenes estudiantes incurrieron en actos vandálicos, pero posteriormente hubo agresiones hacia éstas por parte de los elementos policíacos.
Alvarado Quezada manifestó a Página 24 que si desde un inicio ambas partes hubieran dialogado, no se hubiese llegado a los extremos tan violentos a los que se llegaron, “la invitación de la Iglesia es el diálogo, no se puede tener paz si no hay un diálogo, unos acuerdo dialogados justos, la paz se construye con el diálogo”.
Asimismo, mencionó que en Aguascalientes, donde su eslogan es “tierra de la gente buena”, debe quedar demostrado que en verdad somos gente buena, dispuesta a ayudar a los demás, “que no se pierda, que seamos verdaderamente tierra de gente buena, que verdaderamente tengamos este pensamiento que tenemos que buscar”.
No obstante –acotó-, “somos una sociedad violentada, una sociedad que está marcada en diferentes ámbitos. Vemos todo este panorama que se ve a nivel nacional (…) no hay temor de Dios, estas son las sociedades de violencia”.
Dado lo anterior, el vocero de la Diócesis de Aguascalientes añadió que “tenemos que orar por la paz, orar por nuestros gobernantes, orar por nuestros líderes políticos, sociales, orar por la paz, todas estas son actitudes que a la Iglesia le preocupan. Tenemos que ir reconstruyendo el tejido social, reconstruyendo la paz, reconstruyendo todo lo que para nosotros sea verdaderamente una situación favorable”.







