El Docente Alfredo Vargas “Incitó a la Violencia y Discriminación”, Señalan
Por Liliana Ramírez Macías

Mariana Ávila Montejano, coordinadora del Observatorio de Violencia Social y de Género de Aguascalientes
Denuncian violencia sexual contra alumnas de la Universidad Autónoma de Aguascalientes (UAA).
Mariana Ávila Montejano, coordinadora del Observatorio de Violencia Social y de Género de Aguascalientes, denunció que el docente de la UAA, Alfredo Vargas, generó un contexto para que alumnas del Centro de las Artes y la Cultura fueran violentadas en su libertad y seguridad sexual, así como en su normal desarrollo físico y psicosexual, dado que incitó a la violencia y a la discriminación, afectando con ello la dignidad de esas jóvenes estudiantes.
En rueda de prensa, comentó que esas alumnas, buscando una solución ante esos hechos violentos de los que fueron víctimas por parte de ese docente, acudieron con el decanato del Centro de Artes y la Cultura, así como con la Jefatura del Departamento de Artes Escénicas y Audiovisuales, donde expusieron lo ocurrido, no obstante, no recibieron la respuesta que esperaban, por lo que optaron por acercarse a otras instancias de la Máxima Casa de Estudios para relatar una vez más los hechos.
Así pues, las alumnas expusieron los hechos ante la Rectoría, la Secretaría General, la Defensoría de los Derechos Universitarios, la Federación de Estudiantes de la Universidad Autónoma de Aguascalientes (FEUAA), el Comité Institucional para la Equidad de Género (CIEG), así como ante el Departamento Jurídico, donde de igual forma no obtuvieron respuesta.
Al agotar los medios institucionales fue que las jóvenes buscaron el apoyo de instancias externas, tal es el caso del Observatorio de Violencia Social y de Género de Aguascalientes, para que se respeten sus derechos humanos y poder tener acceso a la justicia.
Fue el pasado 10 de mayo cuando las alumnas en conjunto con el Observatorio acudieron a la Comisión Estatal de los Derechos Humanos (CEDHA), y el día 12 a la Unidad de Justicia Familiar y Violencia de género de la Fiscalía General del Estado, donde se dio inicio a un proceso legal.
Ávila Montejano denunció “la obstrucción y la violencia institucional de la Universidad Autónoma de Aguascalientes, dado que además de tener que narrar ante diversas personas lo ocurrido, las alumnas recibieron respuestas como la siguiente: ‘Tómenlo como una experiencia diferente que abonará a su formación académica.
No hablen con nadie del tema’”.
Resaltó que dicha situación no únicamente “revictimiza” a las alumnas, sino que normaliza la violencia sexual y académica generada por el docente Alfredo Vargas, quien pese a los señalamientos de las jóvenes continúa impartiendo clases en la Máxima Casa de Estudios.
Además, Mariana Ávila asegura que dentro de la UAA se pretendió “silenciar y ocultar información”, con lo cual “se impide a las denunciantes el acceso a una educación de calidad, con perspectiva de género y con base en los derechos humanos”.
Comentó que debido a que el pasado viernes se interpuso una denuncia ante la Fiscalía, no podía dar datos respecto a qué ocurrió específicamente con estas jóvenes estudiantes, sin embargo, buscando que dicho caso de violencia sexual dentro de la UAA no quede impune, el Observatorio de Violencia Social y de Género realizó un pliego petitorio en el que destaca la investigación de todas las personas involucradas en ese tipo de hechos, así como la creación de un protocolo de atención para casos de violencia sexual, el cual deberá ejecutarse con base en los derechos humanos y la perspectiva de género.
De igual forma, considera necesario establecer una ruta a seguir para denunciar la violencia sexual, así como garantizar la reparación de los daños a las víctimas, y adoptar ciertas medidas contra las personas que ejerzan ese tipo de violencia, sobre todo que los agresores no puedan desempeñarse como docentes en la Máxima Casa de Estudios.
Finalmente, la coordinadora del Observatorio de Violencia Social y de Género de Aguascalientes demandó que el personal de la UAA sea capacitado y preparado en derechos humanos y perspectiva de género, y que dichos temas sean incluidos en las currículas de dicha institución para así garantizar que no se vuelvan a repetir hechos como el que denuncian.







