“Me Dejan Prácticamente Desahuciado”
Por Gabriela Jiménez Castañeda

Pedro Javier Castañeda Montes, extrabajador del IVSOP (Foto: Eddylberto Luévano Santillán)
El extrabajador del Instituto de Vivienda Social y Ordenamiento de la Propiedad (IVSOP) Pedro Javier Castañeda Montes asegura haber sido despedido de manera injustificada por parte de las nuevas autoridades estatales.
Refirió que, a pesar de contar con base laboral, el pasado 27 de enero le fue negado el acceso a su lugar de trabajo. “Aproximadamente a las 8:05 de la mañana me presenté a trabajar en las instalaciones del IVSOP, en donde laboraba desde el mes de septiembre del año 2011; al querer ingresar para realizar mi checado de asistencia, el guardia que se encontraba en la puerta principal me preguntó mi nombre, y al decírselo dicho guardia me contestó que no me podía permitir el acceso al edificio, ya que tenía ordenes precisas de la licenciada Margarita Salas de la Trinidad, quien se desempeña como directora jurídica de dicho instituto, de no dejarme entrar”.
En entrevista colectiva, narró que “al lograr el ingreso a la oficina de la licenciada Margarita Salas, ésta me encerró en su oficina y me comunicó que ya no formaba parte de la dependencia, me ofrecieron una cantidad aproximadamente de 50 mil pesos para firmar mi renuncia”.
Recalcó Pedro Javier Castañeda: “A mí no me interesaba recibir lo que por ley me corresponde, sino la seguridad social, porque tengo insuficiencia renal crónica, me la acaban de detectar en diciembre del año pasado, por lo que voy a necesitar un transplante de riñón, lo que no puedo pagar, sin trabajo menos, me dejan prácticamente desahuciado”.
Situación que no tomaron en consideración, “ya que ella refiere que tienen conocimiento de mi enfermedad y aún así no les importó”.
Castañeda Montes dijo que al preguntar quién había tomado la decisión de darlo de baja, “la licenciada Margarita Salas de la Trinidad me dijo que eran órdenes superiores del gobernador Martín Orozco, eso fue lo que ella me comentó”.
El extrabajador calificó su situación de injusta e inhumana, además de que –agregó– “al no querer yo firmar la renuncia ‘voluntaria’, a mi esposa que trabaja en la misma área, y que está embarazada, la directora jurídica la empezó a presionar para que me convenza de que yo no demande ni meta quejas en derechos humanos”.
Sin embargo, aseveró que habrá de interponer los recursos legales que correspondan porque “es un despido injustificado y está presionando a mi esposa para que yo no interponga ninguna defensa, pero claro que lo voy a hacer, porque si así la están presionando, si no hago nada, la van a hacer que renuncie”.
Agregó: “Voy a defenderme, voy a poner quejas en derechos humanos, porque lo que hicieron no es justo. Y quiero señalar que por lo menos dos personas más fueron dadas de baja de la misma manera que a mí”.
Finalmente, descartó que su despido haya sido revanchismo político; “yo lo veo más por el lado de mi enfermedad, lo que es inhumano”.







