Historia Entre Metrallas: Marc Bloch Como Ejemplo del Compromiso Intelectual

Por Daniela Itzel Domínguez Tavares

Marc Bloch

Marc Bloch

EL TUMULTUOSO presente, mundial y nacional, requiere nuestra afanosa atención como ciudadanos, pues los periplos de la política, de la desgastada cultura capitalista y la situación actual de nuestro país ante Estados Unidos demandan nuestro entendimiento, compromiso y organización social. Sin importar desde dónde esté la trinchera de nuestro oficio o profesión debemos actuar comprometidamente con nuestro entorno. El presente que vivimos es el lugar de donde emanan las preguntas que debemos hacerle al pasado. Es por esa razón que esta entrega la dedico a uno de los historiadores que marcó el siglo XX con su vertebral participación en la Escuela de Annales y la defensa francesa durante la Segunda Guerra Mundial: Marc Bloch.

NACIÓ EN 1886 y las primeras dos décadas de su vida vivió en la ciudad de París. La influencia de su padre, el historiador Gustave Bloch, especialista en la antigüedad romana, (1) fue uno de los pilares de su formación profesional. La Ecole Normale Supérieure fue el instituto donde el joven Bloch se encontró con la historia positivista que había estado en boga las últimas décadas. Sus investigaciones fueron el camino para que le fuera otorgada una cátedra en la Universidad de Estrasburgo y más tarde en la Universidad de la Sorbona.

LA AUREOLA científica que recubría al positivismo se vio afectada en el siglo XX, entre otras cosas, por los cambios producidos por la Primera Guerra Mundial y por las críticas hechas de los nuevos intelectuales, entre ellos Marc Bloch. Se criticaba el carácter descriptivo, acartonado y reducido en el que se desarrollaba la historia y cómo esa visión ya no respondía a los tiempos turbulentos que les tocó vivir.

HASTA ANTES de la Primera Guerra Mundial la hegemonía historiográfica europea había estado bajo el tutelaje germano. La derrota de Alemania, el periodo entre guerras y el cambio en la cultura occidental fueron desde 1918 algunos de los factores que determinaron la nueva manera en que se iba a concebir la historia. Para entonces Marc Bloch tenía 32 años y era un intelectual activo en el medio europeo. No es extraño entonces que parte de su trabajo afectara de manera directa la teoría, metodología y concepción histórica aunada a su trabajo con Lucien Febvre. Todo lo que estaba pasando a nivel mundial necesitaba de nuevos enfoques de análisis y el trabajo de Bloch, Febvre, Fernand Braudel y otros académicos de la época fueron la base del cambio.

LA VIDA personal de este historiador se vio marcada pues siendo joven fue movilizado hacia el frente de batalla como sargento de infantería para terminar como capitán en 1918, esta experiencia lo ayudó a interpretar el mundo de manera diferente en su producción académica.

LA REVOLUCIÓN teórica y práctica de la historia ya no se vio limitada por las reglas positivistas del siglo XIX sino que tuvo un desarrollo estimulado, en su mayoría, por intelectuales franceses de esta época. La constitución de la segunda hegemonía historiográfica en Europa fue de carácter francoparlante […] y esta revolución se vio reforzada por la entonces joven corriente de Annales (2) fundada por Lucien Febvre y Marc Bloch en 1929.

LA SITUACIÓN mundial requería nuevos modelos de análisis y “Annales estaba ayudando a desmentir los mitos del progreso y de la revolución” (3) que habían sido, para entonces, trastocados por las grandes guerras. A sus 54 años y como padre de seis hijos, Bloch estaba formalmente en condiciones de excusarse de prestar servicio militar a pesar de la situación de su país, pero rechazó esta posibilidad para participar activamente durante la Segunda Guerra Mundial.

ESTA SEGUNDA participación dio origen a la obra La extraña derrota en donde el historiador buscó explicar cómo era que Francia había sido vencida por el ejército germano después del armisticio. Este libro es un ejemplo del afán de Bloch por entender su presente y una reafirmación de su manera de ver la historia. La forma en la que cuestionamos nuestro presente será la manera en la que interroguemos el pasado, y el estado de crisis global que vivió este historiador lo obligó a hacer preguntas sobre el pasado de su nación y el porqué de la sorpresiva derrota de uno de los países más importantes de occidente.

SI HUBO un historiador comprometido con su profesión y su país ese fue Bloch quien murió fusilado en el campo de batalla en 1944 cerca de Lyon como parte de la resistencia francesa.

SIEMPRE TRATÓ de responder a las interrogantes de su presente desde la historia legando así la tradición de la escuela de Annales pero también el ejemplo del valor y compromiso que debemos tener como ciudadanos o intelectuales. Nuestras armas pueden encontrarse desde la comodidad de la academia, escribiendo o analizando pero eso no nos excusa de salir a manifestarnos porque si no aquella obligada y desgastada idea de generar “pensamiento crítico” en la sociedad se va a quedar congelada y sin apoyo de los ciudadanos.

EN ESTOS tiempos se ha criticado duramente a nuestro presidente pero eso no es todo lo que debemos hacer. Si la legitimidad del Estado mexicano está por los suelos debemos recordar que el tiempo sigue avanzado y eso significa que, como sociedad, debemos fracturar la memoria de opresión y dependencia que todavía nos atribuimos para buscar soluciones igual de grandes a la crisis que enfrentamos. Las ofensas históricas que México ha sufrido de Estados Unidos deben parar. Es hora de ejercer y afianzar nuestra autonomía, revolucionar nuestras formas de organización política, y por qué no, voltear hacia el sur y encontrar apoyo en nuestros hermanos latinoamericanos. El liderazgo de un país requiere el reconocimiento de las demás naciones pero ya es tiempo de otorgar ese reconocimiento a nosotros mismos.

Notas

1. Aguirre Rojas, Carlos Antonio. (2002). “Itinerario intelectual de Marc Bloch y el compromiso con su propio presente”. Contribuciones Coatepec. México: UAEM, enero-junio, número 2, 72-94.
2. Aguirre Rojas, Carlos Antonio. (2004). La Historiografía e Historiadores en el siglo XX. Historia e historiadores entre 1848 y ¿2025? Barcelona: Montesinos. 41-42.
3. Fontana, Josep. (1982). Historia. Análisis del pasado y proyecto social. México: Grijalbo. 211.