“Su Análisis Podrá Darse Hasta 2019, Después de la Elección Presidencial”
Por Cristina Zareth Hernández Gutiérrez

Luis Fernando Landeros Ortiz, consejero presidente del IEE
Propuestas para reducir o en su caso eliminar totalmente el financiamiento público a partidos políticos tendrían que esperar hasta 2019, señaló el consejero presidente del Instituto Estatal Electoral (IEE), Luis Fernando Landeros Ortiz.
Indicó que, debido a la cercanía del proceso electoral 2018, las propuestas que se han popularizado en últimas fechas, ante la exigencia de la ciudadanía de reducir los gastos de la clase política y partidos políticos, se vislumbran prácticamente imposibles en lo inmediato, por lo que, en todo caso, tendrían que ser parte del paquete de reformas que se impulsarán en el Congreso de la Unión para modificar el marco normativo electoral, luego de las elecciones presidenciales.
“Está en la mesa, está a discusión y, bueno, nosotros tendremos por ahí alguna participación en cuanto a la opinión técnica de cómo se establecería, lo que sí es un hecho es que a corto plazo no la veo, la veo para el 2019”, apuntó.
El funcionario señaló que, antes de cualquier reforma, deberá analizarse “el costo-beneficio” tanto de la propuesta que promueve la eliminación total de prerrogativas a los partidos políticos ponderando el financiamiento privado, como aquella que busca reducir el financiamiento público tomando como indicador para la asignación de presupuestos la votación válida emitida y no el padrón electoral.
“Hay que ponderar costo-beneficio, obviamente que sí cuesta la elección, cuesta todo lo que son las cuestiones inherentes a las elecciones, pero hay que considerar también los beneficios que nos arroja; propiamente es el ancla de estabilidad política de todo el país, las elecciones han dejado de ser un problema para la sociedad, y la transición pacífica del poder está garantizada con este sistema electoral”, manifestó.
Precisó que, en el caso de regresar al esquema de financiamiento privado sobre el público, se correría el riesgo de que se destinen recursos provenientes la delincuencia organizada, por lo que habría que blindar a los institutos políticos de dicha posibilidad con un proceso normativo y de fiscalización vigoroso.
“El que vengan de origen privado la mayor parte de los recursos pues también tiene un riesgo, con los problemas que enfrentamos en el país de delincuencia organizada y este tipo de circunstancias pues también tendría un punto negativo en este aspecto que tendría en este caso el legislador que analizar”, dijo.
Por otro lado, Landeros Ortiz destacó que el considerar otros mecanismos para la asignación de presupuestos podría poner en desventaja e incluso conllevar a la desaparición de los partidos pequeños, lo que restaría pluralidad en ese sentido, sobre todo ante el bipartidismo que ha existido en el país.
“Hay dos partidos dominantes, y prácticamente los demás partidos políticos su participación, sus miras, es a obtener ese famoso tres por ciento para seguir subsistiendo; prácticamente el dejarlos sin recursos a los demás partidos políticos, pues propiamente los mandaríamos a desaparecer”.







