“Funcionarios Sólo Aplauden y Hasta dan Comentarios a Favor”
Por Sara Álvarez Fernández

Guadalupe Castorena Esparza, presidenta de la asociación Movimiento Ambiental
Si bien el aumento al precio de las gasolinas podría darle más impulso a las energías limpias, no es correcto que un funcionario federal –Rafael Pacchiano– aplauda los “gasolinazos”, pues afectarán la economía de la clase trabajadora; opina Guadalupe Castorena Esparza, presidenta de la asociación Movimiento Ambiental.
“Que un funcionario lo diga no es gracioso porque nos esta afectando la economía a nivel familiar. Hay un efecto dominó con el alza de gasolina, te hace más pobre monetariamente hablando. En otros países cuando la economía ha colapsado es lo que saca adelante a las personas, tener una economía solidaria. Pero que un funcionario lo diga no es nada lindo, eso da un poco de coraje. Los funcionarios sólo aplauden y hasta dan comentarios a favor. Y eso no es correcto”.
Rafael Pacchiano, titular nacional de la Semarnat, refirió en días pasados que desde el punto de vista ecológico el incremento al precio de las gasolinas ayudaría a generar más energía limpia.
La activista consideró que otro de los posibles efectos del alza de precios en servicios y productos podría ser incrementar las alternativas al consumismo, como el trueque y el uso de la moneda social.
La asociación Movimiento Social cumplirá siete años difundiendo estas acciones que cada vez tiene más adeptos; “la ciudadanía podemos hacer algo, lo que nos obstaculiza es la organización y los miedos”.
“Los primeros pensamientos después de que falta la gasolina hay pensamientos primitivos de egoísmo, de acaparar la gasolina para cada uno y su familia, es un pensamiento de supervivencia, pero hay que tranquilizarse y pensar soluciones porque los funcionarios no nos van a dar soluciones para que nosotros las ejecutemos.
“Lo que sigue es ser solidarios con el hermano, el vecino y todo el mundo; esa es una solución de personas racionales, de este siglo, donde podemos compartir e intercambiar cosas que hemos acumulado, que ya no nos sirven y pueden ser útiles para alguien más.
Apelamos a las personas a que seamos compartidos”.
Además la bióloga opinó que entre ciudadanos la solidaridad debe darse también cuando se comparte un automóvil, pues aunque el destino sea el mismo, los pasajeros deben ser conscientes de que hay gasto para el conductor; “sí estamos muy mal acostumbrados al auto, pero necesitamos mejor transporte público, si hubiera mejores camiones yo no necesitaría un vehículo”.







