Anciano Ingiere Ácido Muriático y Tianguista se Ahorca

Personal de Servicios Periciales retira el cuerpo de Eduardo Cuevas, quien no soportó más vivir en soledad
Dos suicidios más ocurren en el estado de Aguascalientes, los números 122 y 123 en este agonizante año.
En el primer caso, un anciano falleció tras varios días de dolorosa agonía luego de ingerir ácido muriático, mientras que un alcohólico tianguista se ahorcó en el patio de su casa del fraccionamiento Casa Sólida.
Se trata de José Cervantes Villalpando, que contaba con 87 años de edad y Eduardo Cuevas, de 61, que radicaba en calle Pico Tancítaro 129, fraccionamiento Casa Sólida.
Suicidio 122
De acuerdo a la información obtenida por esta Casa Editorial, a inicios de la semana pasada Cervantes Villalpando fue ingresado de urgencia a la Clínica uno del IMSS, luego de que sus familiares descubrieran que ingirió ácido muriático.
Al paso de los días el estado de salud de José comenzó a empeorar, y la madrugada de ayer pereció.
Personal de la Fiscalía General del Estado arribó al nosocomio para dar fe del cadáver y trasladarlo al Servicio Médico Forense.
Cabe señalar que las autoridades se negaron a proporcionar mayor información sobre los motivos que orillaron al anciano a acabar con su existencia.
Suicidio 123
Alrededor del mediodía de ayer, policías preventivos y paramédicos del ISSEA acudieron a la casa situada en calle Pico Tancítaro 129, al reportarse “que una persona intentaba quitarse la vida”.
Al llegar, Salvador Franco, de 40 años de edad, vecino del fraccionamiento La Ribera, les señaló que desde hacía tiempo conocía a José Cervantes Villalpando, quien se dedicaba a vender objetos varios en diferentes tianguis de la ciudad. Que el pasado viernes, al platicar con Eduardo, quien se encontraba en estado de ebriedad, le dijo que “se sentía muy solo y estaba muy deprimido, por lo que mejor se iba a quitar la vida”; decidió Salvador cambiar de tema y continuaron la plática hasta que se despidieron.
Desde ese día, continuó Salvador, no supo nada de Eduardo, por lo que ayer acudió a su casa y le llamó por teléfono celular y al no obtener respuesta, y temer lo peor, llamó al servicio de emergencia.
Los uniformados, apoyados por bomberos, forzaron la chapa y al ingresar encontraron al tianguista colgando del cuello con un mecate que estaba atado en la parte superior de la puerta de la cocina que da al patio. Asimismo, los uniformados hallaron gran cantidad de chácharas y herramientas que vendía el hoy occiso.
Elementos de la Fiscalía General del Estado dieron fe del cadáver, que estaba en etapa de putrefacción y lo trasladaron al Servicio Médico Forense.







