Por cometer el delito de atentados al pudor, en perjuicio de su sobrina de siete años de edad, Alejandro Esparza Bañuelos es sentenciado a pasar cuatro años y seis meses tras las rejas. Así lo determinó el juez Segudo Penal, quien también le impuso una multa de 16 mil 247 pesos.
Los hechos quedaron al descubierto el 9 de mayo de 2012, cuando la víctima dio a conocer a sus padres que su tío Alejandro “le hacía cosas feas”, y al insistirle sus progenitores que explicara qué tipo de cosas, señaló que le tocaba sus partes íntimas.
Con esta sorpresiva declaración, los papás de la menor se dirigieron ante el Ministerio Público para levantar la denuncia correspondiente en contra de Alejandro, hermano de la madre de la víctima.
En su declaración, la niña señaló que un día después de ingresar al domicilio familiar y sentarse a comer, mientras que su mamá y su abuela salían al médico, toda vez que sus hermanos estaban enfermos, quedó bajo el cuidado de una tía.
Minutos después arribó su tío Alejandro quien al ver a la menor sentada en la mesa le pidió que le llevara una silla al pasillo donde están las recamaras, indicándole que subiera y buscara dentro de unos cajones un supuesto dinero.
Ese momento lo aprovechó el degenerado para mostrarle su miembro viril y acercárselo a la menor sobre su espalda.
Al bajar de la silla la menor observó a su tío con el cierre de su pantalón debajo, por lo que inmediatamente se dirigió a la cocina donde su tía se encontraba lavando los trastos, mencionándole lo que le había hecho su tío Alejandro. Minutos después que arribó su mamá le platicó lo que había pasado.
El Ministerio Público integró la averiguación previa correspondiente, dando así inicio a la investigación por parte de los policías ministeriales y personal del área de psicología, quienes confirmaron que la menor había sido víctima de un acto sexual.
Con los elementos de prueba que señalaban como imputado a Alejandro, el Ministerio Público solicitó la respectiva orden de aprehensión, la cual fue otorgada por el juez Quinto Penal por el delito de atentados al pudor; la cumplimentaron los ministeriales, quienes internaron en el penal a Alejandro Esparza Bañuelos.
Días después se le dictó el auto de formal prisión, dando así por iniciado su proceso penal, el cual llegó a conclusión con la sentencia de cuatro años y seis meses de prisión y multa de 16 mil 247 pesos.







