Pide a Desempleados Priístas no Caer en Depresión
Por Sara Álvarez Fernández

Isidoro Armendáriz García, delegado de la Sedatu y expresidente estatal del PRI (Foto: Eddylberto Luévano Santillán)
“Nos pintaron la cara de chichimecas, y también de la palabra que empieza con ‘p’”, lamentó Isidoro Armendáriz García, delegado de la Sedatu y expresidente estatal del PRI, respecto a la reiterada derrota del partido tricolor en las últimas elecciones, y así como cuando perdió Héctor Hugo Olivares Ventura contra Felipe González González “por disputas internas del partido” Armendáriz García refirió que les habían pintado la cara de payasos, subrayó que ahora se las pintaron “de la palabra que empieza con p”.
“El PRI está en la gran disyuntiva de refundarse, modernizarse, renovarse o sencillamente morir.
Lamentablemente hemos perdido un nivel de confianza ante el electorado por distintos actos atípicos que no corresponden al código ético del partido para tener la indulgencia moral de la sociedad”, expresó.
El funcionario federal detalló que, al sospechar de traiciones al interior del priísmo, se revisará el expediente de cada uno de los militares y dirigentes del partido “para que las traiciones tengan nombre y apellido, por el momento no puedo hacer una denuncia en concreto, pero por supuesto que siempre hay traiciones, más en un partido grande y fuerte que está en la competencia electoral, como en todos los ejércitos siempre hay traiciones”.
–¿Cuántos priístas se quedarán sin empleo con estas derrotas? –le cuestionó Pagina 24.
“No tengo un estimado, pero sólo la nómina de Gobierno del Estado es muy grande, será un número muy significativo. Hay una base del partido que está acostumbrada a ganar y a perder, duramos prácticamente 15 años como oposición, pero sobrevivimos. Muchos de los cuadros que salieron de Gobiernos priístas no regresaron a la burocrácia, sin duda que muchas personas van a dejar sus trabajos, pero tienen que dar la pelea dentro o fuera de Gobierno.
“Mi invitación es que no caigan en la psicología de la derrota, porque la peor derrota para un partido político es la derrota del pensamiento y la depresión psicológica, la ausencia de entusiasmo, y eso no podemos permitirlo en el partido”.
Armendáriz García aclaró que no desea un mal papel para el próximo gobernador Martín Orozco Sandoval, sino, por el contrario, dijo esperar que ejerza una buena administración para el bien de Aguascalientes.
Además propuso un decálogo para reorganizar al PRI al renovar a los comités municipales por la vía de la consulta directa a la base social para la democratización y ciudadanización del PRI y renovar integralmente a la dirigencia del Comité Directivo Estatal (CDE) y de sus consejos políticos estatal y municipales.
Llamar a cuentas a servidores públicos priístas y denunciar los actos de corrupción, crear un órgano de control y seguimiento que promueva la expulsión de los traidores al partido y erradicar liderazgos autoritarios, monolíticos y lineales que producen derrotas electorales.
Constituir un frente amplio y plural para la evaluación y seguimiento de actos de gobierno, revisar los métodos de selección de candidatos y dirigentes para no improvisar candidaturas ciudadanas ni desechar cuadros competitivos y honestos, crear la comisión integradora para la unidad del partido y generar foros y tribunas democráticas para discutir los grandes problemas del estado y sus propuestas alternativas.
Aunque el delegado no confirmó si desea volver a dirigir el PRI en Aguascalientes, señaló que sí puede ser candidato a la presidencia, la cual –dijo– recibe compensaciones por alrededor de 40 mil pesos mensuales.







