“El Paciente Debe ser el Centro del Trabajo Médico”
Por Cristina Zareth Hernández Gutiérrez

Jorge Enrique Sinclair Ávila, director de la unidad de Cuidados Intensivos del Hospital Punta Pacífica de Panamá (Foto: Eddylberto Luévano Santillán)
La medicina no debe caer en un ejercicio simplemente científico tecnocrático, debe ejercerse integralmente desde los aspectos científicos, académicos y sobre todo humanísticos, enfatizó el doctor Jorge Enrique Sinclair Ávila, director de la unidad de Cuidados Intensivos del Hospital Punta Pacífica de Panamá, afiliado al Johns Hopkins Medicine International.
En conferencia, manifestó que uno de los aspectos más importantes hoy en día es no permitir la deshumanización de las artes, por lo que en el arte de la medicina es fundamental fortalecer el humanismo en los profesionistas de la salud a fin de que sitúen en el centro del trabajo médico al paciente, a quien se debe tratar como individuo y no sólo como un caso.
El concentrar el trabajo en el paciente, afirmó, implica de manera consecuente un mayor estudio científico y una mayor calidad, lo que permite brindar una atención integral.
Expuso que de acuerdo a una encuesta realizada en Estados Unidos a un universo de 40 mil personas, la mayoría de los entrevistados aseguró que los médicos no conocen a los pacientes, sólo se avocan a la enfermedad; “este estudio es muy interesante porque decir que la mayoría de los médicos no conocemos a nuestros pacientes es algo grave”.
Indicó que por ello es fundamental que en la práctica se tenga cuidado de no transformar a un paciente en un ente experimental o en una medida cuantitativa, “saber que existen enfermedades, pero también que existen pacientes con enfermedades”.
Cuestionó a sus homólogos si en la actualidad “estamos diciéndole al paciente ‘usted tiene esta enfermedad, queremos hacer un tratamiento de esta forma, ¿está usted de acuerdo?’, es decir, ¿estamos respetando la autonomía a ese paciente?, ¿estamos actuando con consentimiento aprobado por el paciente para darle cierto tipo de medicamento?, ¿estamos actuando claramente ante las familias o estamos simplemente jugando al papel de dios o al papel de yo soy el que sabe y lo que yo digo es lo que se hace?”.
Resaltó que es crucial enseñar estos lineamientos a los internos o residentes con el fin de evitar justamente que se conviertan en los tecnócratas de la medicina en donde quizá siguiendo “la partícula de Dios” actúen bajo patrones estrictamente científicos desalineando los aspectos humanos.
Asimismo, el también decano asociado para Asuntos Globales e Internacionales de la Facultad de Medicina de la Universidad de Panamá señaló que la enseñanza de la medicina debe fomentar la estimulación de la creatividad, en cuyo caso “no se trata de inventar nuevos conocimientos sino de crear nuevos lineamientos de investigación, nuevos lineamientos de práctica, nuevos modelos de trabajo y nuevos modelos de tratamiento”.
Agregó que de manera general, la atención médica demanda su fortalecimiento desde lo interno hasta lo externo, a través de la certificación no sólo de especialistas sino también de la acreditación de los propios hospitales a fin de que garanticen ciertos índices de seguridad así como una práctica pertinente y balanceada entre una respuesta que prolongue la muerte y aquella que da la oportunidad al enfermo de salvarse en las primeras 24 horas.
Destacó que en America Latina y particularmente en Panamá existe también la iniciativa de crear espacios hospitalarios en los que el entorno no necesariamente deprima al paciente o lo haga perder la noción del día y la noche, en tanto que, por otra parte, se ha analizado la necesidad de contar con un equipo de personal que dé seguimiento a los pacientes que son dados de alta, con la intención de que los oriente a seguir ciertos lineamientos que eviten su reingreso en 24 horas ó 48 horas, ya que no contemplar dicho proceso, “aparte de poner en peligro la vida del paciente, encarece la medicina sustancialmente”.







