Ahora se Llaman “Rueda de la Amistad” y “Bolas Solidarias”
Por Sara Álvarez Fernández

Ignacio Villanueva Chávez, subdelegado de la Condusef
Los esquemas piramidales de fraudes no se extinguen, sólo cambian de nombre. Ignacio Villanueva Chávez, subdelegado de la Condusef, advirtió que la dependencia ha detectado que estas prácticas continúan con los nombres “Células de la Gratitud”, “Bolas Solidarias”, “Círculo de la Prosperidad”, “Rueda de la Amistad”, “Mandala” o “Flor de la Abundancia”.
“Por desgracia la Condusef no puede defender en caso de un problema ante este tipo de esquemas supuestamente de ahorro o inversión en pirámide. No son una institución financiera y el dinero puede estar en riesgo. También hay que dudar de aquellas entidades que ofrecen dinero fácil y rápido, con rendimientos muy por encima de lo que se ofrece en el mercado”, aconseja el subdelegado.
El funcionario detalló en qué consiste el esquema piramidal, se trata de lo siguiente quien está en la punta de la pirámide o en el centro de la flor invita a dos personas que, a su vez, reclutan a otras dos y así sucesivamente.
La aportación que dan se entrega a quien está en la cima y el resto de los involucrados va subiendo de nivel con la finalidad de llegar a la cúspide y así poder recibir dinero.
A veces se puede disfrazar con la venta de algún producto, que generalmente no tiene valor o incluso no existe, el esquema es el mismo.
El punto clave para que estos sistemas se mantengan es que requieren seguir captando dinero de nuevos “inversionistas”, hasta que llega un momento en que se vuelven insostenibles y, al romperse la cadena, quienes aportaron dinero no puede recuperarlo.
Según el Reporte Nacional de Inclusión Financiera 2016, 18 por ciento de los mexicanos ahorra en medios informales como tandas, cajas de ahorro no reguladas o a través de personas ajenas a la familia.
“Una de las ventajas de ahorrar en instituciones financieras como bancos, cajas de ahorro, Sociedades Financieras Populares (Sofipos) o cualquier otro instrumento autorizado y supervisado, es tener accesibilidad a otros servicios financieros como créditos, además de que se puede ganar intereses, pero sobre todo, el dinero está protegido por un seguro de depósito”, recomienda Ignacio Villanueva.







