Por Cristina Zareth Hernández Gutiérrez
Sólo una de cada cuatro personas que padecen Alzheimer está diagnosticada y recibe el tratamiento adecuado para esta enfermedad, señaló el doctor Santiago Paulino Ramírez Díaz Torre, miembro del Instituto Biomédico de Investigación.
Señaló que, de acuerdo al último informe de la Federación Internacional de Alzheimer, en el mundo existen más de 30 millones de pacientes con Alzheimer, en tanto que a nivel local se estima que existen de cinco mil a siete mil personas con dicho padecimiento.
No obstante, lamentó, sólo una cuarta parte de la población con esta enfermedad ha recibido un diagnóstico correcto y, por lo tanto, recibe el tratamiento adecuado, “los demás siguen en la calle o siguen con sus familias pero siguen pensando en que la demencia es por la edad”.
Mencionó que a partir de este año la enfermedad de Alzheimer ya no es catalogada como un tipo de demencia, sino que se le denomina deterioro cognoscitivo mayor, que puede llegar a sufrir una persona sobre todo en la tercera edad, aunque no necesariamente quiere decir que exente a pacientes jóvenes.
Actualmente, apuntó que la prevalencia de Alzheimer es uno por ciento en adultos mayores de 60 años, 30 por ciento en personas mayores de 70 años, y 50 por ciento en la población de 80 años o más, “es decir, de las personas de más de 80, 85 años, una de cada dos puede tener esta enfermedad”.
El especialista resaltó que, si bien la enfermedad no se puede curar ni tampoco prevenir, sí se puede retrasar, para lo cual es necesario mantener una vida sana, física y metal.
“Lo primero es llevar una vida sana, se sabe que la diabetes, la hipertensión y los problemas cardiovasculares son de los principales factores de riesgo; y, segundo, llevar una vida libre de enfermedades psiquiátricas, la depresión, la ansiedad y el que algún familiar haya tenido Alzheimer, o el que yo no haya estudiado, aumentan el riesgo de padecer esta enfermedad”.
En el marco del día internacional del Alzheimer, señaló que, dado que todas las personas son susceptibles de padecer esta enfermedad, es importante llevar una vida saludable así como estar alerta ante cualquier síntoma de pérdida de memoria, ya que entre más pronto es detectada la enfermedad mayor posibilidad tiene la persona de extender su vida útil a través de un tratamiento adecuado; “el paciente empieza con trastornos leves de memoria y van pasando desapercibidos, generalmente cuando llega un paciente a ser diagnosticado ya tiene, tres, cuatro años de pérdida de memoria”.







