Se Suspendió la Evacuación de Humilde Familia de Tres Miembros
Por Alfonso Morales Castorena
Las labores de evacuación de una familia de tres miembros –dos ancianos y un adulto mayor– radicada en las cercanías de la presa Ojocalientillo, en las márgenes del arroyo que capta parte del agua que pudiera desparramar por sus vertederos, se suspendieron al constatarse que no enfrentan riesgo alguno, informó el subtitular de Protección Civil Municipal, Jesús Gutiérrez Martínez.
Aseguró que el temor por la seguridad de la familia se desvaneció al comprobarse que el embalse no captó más del 70 por ciento de agua de lluvia y que por lo tanto distaba mucho de ser un riesgo latente para la familia, ante la falta del almacenaje del líquido a la máxima capacidad de llenado de la presa en cuestión, como sí ocurrió el año pasado.
En esa ocasión, dijo el funcionario municipal, fue necesario resguardar a los dos adultos de la tercera edad y a su hijo –éste que adolece de una discapacidad de orden físico– en uno de los albergues de la comunidad, hasta en tanto la presa desaguara el excedente de su llenado y cuya fuerte corriente, en un momento determinado, si hizo peligrar la estancia del matrimonio en su humilde vivienda, pero la situación no pasó a mayores.
Gutiérrez Martínez explicó que por extraño que parezca, el embalse de Ojocalientillo fue el único que no captó la suficiente agua como para afirmar que se llenó en su totalidad, aunque su contenido actual es de aproximadamente 70 por ciento del vital líquido y ese almacenaje hace prever que se contará con el químico suficiente para utilizarse en las siembras del próximo invierno.
Señaló que también el río Calvillo no representa riesgo alguno para la población en general, ni de los vecinos radicados en la cercana colonia Adolfo López Mateos, porque pese a lo copioso de la temporada pluvial, su captación de agua no representa ni siquiera un 30 por ciento de su capacidad de contenido y prácticamente se puede decir que “en la actualidad está vacío”.
Sin embargo, añadió, se debe estar al pendiente del desagüe de las presas más importantes del municipio, como la de Malpaso, la Ordeña, Alamitos, la Boquilla de Cerro Blanco, Media Luna, considerada la número uno de la comunidad por su capacidad de contenido superior a los 15 millones de metros cúbicos de agua; Barranca de Portales, presa de los Serna y todas las que bañan las tierras del Valle del Huejúcar.
Explicó que la razón de esa vigilancia obedece a que por efectos de esta temporada de lluvias y por primera vez en su historia, están totalmente llenas e incluso varias de ellas están derramando sus excedentes por sus compuertas y vertederos, formando con sus poderosas corrientes vistosas pero peligrosas cascadas para los visitantes a esos lugares de la campiña calvillense,”y ahí es donde debemos extremar nuestros operativos”, afirmó Gutiérrez Martínez.
Para concluir, refirió que ni aún cuando la situación de riesgo que se preveía podría enfrentar la familia está debidamente controlada, los diversos refugios y centros de atención destinados al servicio de la población, están preparados y listos para ser ocupados, si acaso se presenta alguna contingencia que obligue a la dependencia a ejecutar labores de desalojo y concentración de damnificados en tales lugares de residencia temporal, al tiempo que asentaba: “esperemos no tener que recurrir a ellos para salvaguardar a nuestros vecinos y amigos”.







