Por Sara Álvarez Fernández
En Aguascalientes mil 500 hectáreas de cultivo se riegan con agua tratada para producir maíz forrajero, alfalfa y pastos para uso exclusivo de alimento para ganado.
La Sagarpa da a conocer a través del Servicio de Información Agroalimentaria y Pesquera (SIAP) que gracias al uso del agua tratada se producen cada año en el estado 58 mil 150 toneladas de maíz forrajero, 36 mil 416 de alfalfa y 12 mil 785 toneladas de pastos y praderas.
Cabe señalar que se monitorea la calidad de estas aguas tratadas que se canalizan al riego.
Esta supervisión la realiza la Conagua, pero además las personas físicas o morales que exploten, usen o aprovechen aguas en cualquier uso o actividad están obligadas, bajo su responsabilidad y en los términos de ley, a realizar las medidas necesarias para prevenir su contaminación y en su caso para reintegrarlas en condiciones adecuadas, a fin de permitir su utilización posterior en otras actividades o usos y mantener el equilibrio de los ecosistemas.
El Reglamento de la Ley de Aguas Nacionales refiere que es obligación de los usuarios de estas aguas instalar y mantener en buen estado los dispositivos de aforo y los accesos para muestreo que permitan verificar los volúmenes de descarga y las concentraciones de los parámetros previstos en los permisos de descarga.
Además deben informar a Conagua de cualquier cambio en sus procesos, cuando con ello se ocasionen modificaciones en las características o en los volúmenes de las aguas residuales que hubieran servido para expedir el permiso de descarga correspondiente.
También dar aviso de los contaminantes presentes en las aguas residuales que generen por causa del proceso industrial o del servicio para las que servían, y que no estuvieran considerados originalmente en las condiciones particulares de descarga que se les hubieran fijado.
Deben operar y mantener por sí o por terceros las obras e instalaciones necesarias para el manejo y, en su caso, el tratamiento de las aguas residuales, así como para asegurar el control de la calidad de dichas aguas antes de su descarga a cuerpos receptores.







