Por Alfonso Morales Castorena

HARTO CRITICABLE fue el mensaje que dirigió a los feligreses el sacerdote que ofició el rito católico dominical en el templo del Señor del Salitre, alusivo a la Marcha Cívica Ciudadana del próximo sábado 10 de los corrientes, convocada por la agrupación religiosa llamada El Respaldo al Frente Nacional por la Familia, bajo el argumento de que “en esta época que estamos viviendo “la familia está siendo atacada como nunca en la historia de la humanidad, no sólo a nivel internacional, sino en nuestra misma patria”.

 COMO COMPLEMENTO y justificación de la citada marcha en ciernes, el mensaje refiere que “como parte de ese ataque es la iniciativa presidencial de Enrique Peña Nieto, que tiene alcances verdaderamente graves para la vida, la educación de los hijos, la familia y para la libertad religiosa”, que el sacerdote dejó entrever se refiere a “los matrimonios igualitarios”, pero quedó en el aire la corroboración de tal argumento.

 CONTINUÓ DICIENDO que “nunca como ahora es trascendental que compartamos, respaldemos y demos resonancia social a nuestra convicción en bien del matrimonio, la familia y la vida”, a cuya lectura varios comerciantes establecidos en el andador peatonal de la calle Centenario señalaron: “así como la Iglesia pretende evitar la consumación de esa propuesta presidencial para que funcione el matrimonio igualitario, así debe interesarse por la caótica situación social que nos representa el ilegal funcionamiento del prostíbulo Punto y Coma”.

 SEÑALARON QUE los sacerdotes están prestos para ser considerados guías espirituales, pero que no se interesan por el bienestar social de la comunidad, colonia o ranchería a la que están asignados y mucho menos les importan los problemas de sus feligreses, ya sean materiales, monetarios, morales o de convivencia sana entre vecinos y residentes de una misma zona habitacional.

 CITARON COMO ejemplo la pésima imagen social que el prostíbulo Punto y Coma representa para los feligreses en general, en virtud de que se encuentra apenas a dos cuadras de distancia del templo y que ni aún así, el cura encargado de su administración, Gerardo Ortiz de Loera, ha sido capaz de interceder por ellos con la mujer que lo regentea, Edith Cristina de Lara Martínez, para que cuando menos le explicara lo negativo que es para el ahora llamado Pueblo Mágico la explotación de su casa non santa en la zona centro de la población.

 VOLVIERON A recordar que uno de los requisitos que debe observar quien sea tenedor de una licencia reglamentada para explotar un prostíbulo es el que se refiere a que debe ubicarse a una distancia de 150 metros de escuelas, hospitales, centros deportivos, templos, cuarteles, hospicios, centros culturales y deportivos, así como de fábricas en general; y esa distancia también debe existir entre uno y otro centro de vicio y del comercio carnal, pero que ni aún así el funcionamiento del lupanar Punto y Coma ha sido de la atención del jerarca católico en la población.

 ACASO SERÁ porque el horario de servicio de esa emborrachaduría es preferentemente nocturno, aún cuando sus empleados inician sus actividades de aseo y limpieza del local entre las 10 y las 11 de la mañana de cada día, con la música a todo volumen, y que a decir del inmoral jefe de Reglamentos Municipales, Juan Roberto Delgado González, “esa circunstancia obedece a que como los afanadores están medio sordos, tienen que elevar el sonido de las melodías que escuchan para disfrutarlas mejor”, argumento tan pueril como su incompetencia para cumplir con su trabajo, aseguraron los indignados comerciantes y todavía se da el lujo de autorizarle “la extensión de horario, ignorante de las consecuencias de la escandalosa y continua actividad del prostíbulo Punto y Coma y ahora hasta los sacerdotes hacen causa común con ella”, terminaron diciendo.