Paisanos Sufren Asaltos, Golpes y Abandono de los “Coyotes”
Por Sara Álvarez Fernández

Cándido Pérez Aguirre, migrante de Jesús María
En dos ocasiones Cándido Pérez Aguirre ha sido detenido por autoridades migratorias de Estados Unidos en su intento por cruzar la frontera para darle una mejor vida a su familia de Jesús María, en Aguascalientes.
Refiere que aunque él no fue abandonado por “coyotes”, varios de sus compañeros estuvieron a punto de morir a causa de estos traficantes de personas; “no tienen conciencia, sólo cobran, nosotros no les interesamos”.
El servicio es caro, pues le cobraron mil 500 dólares por ayudarle a cruzar, además de sortear todos los peligros.
Relata que “los de ‘La Migra’ son más buenas gentes, pero están cuidando su territorio, están haciendo lo suyo, despúes se topa uno con víboras, arañas, la sed del desierto y la falta de comida porque a veces el ‘coyote’ lo deja a uno abandonado.
“Allá los mismos paisanos cambian mucho que cuando están aquí, le tenemos más miedo al territorio de este lado, aquí está la inseguridad.
De aquel lado ‘La Migra’ unicamente cumple su trabajo, pero aquí es México, si llevas dinero te lo quitan, si no das una cuota te golpean, en las frontera no hay ley, es gente que busca dinero fácil.
“Por eso yo quise buscar una visa de trabajo legal porque pasar a Estados Unidos es muy difícil, uno corre con muchos riesgos desde este lado de la frontera, por la inseguridad, personas que tienen la ‘línea’ que te mandan en la frontera”.
Si los paisanos logran llegar a Estados Unidos sigue el reto de encontrar trabajo, con la limitante de no saber hablar inglés.
Cuando se logran colocar, el aguascalentense refiere que los migrantes trabajan más que los estadounidenses y por menos paga.
La primera vez que viajó fue a través del tren y la segunda por el desierto. Comenta que en el grupo incluso iban adolescentes de 13 y 14 años que ya buscan ayudar a la economía de su familia.
Cándido refiere que, a pesar de que estuvo trabajando en el país vecino, se regresó después de años de no ver a su familia, pues ni él podía regresar ni su familia visitarlo.
Ahora Pérez Aguirre busca una visa de trabajo, por lo que acudió al Foro Informativo de Visas de Trabajo y Servicios para Migrantes.
Comenta que de no conseguir este permiso no volverá a arriesgarse, pues teme no poder aguntar un viaje más de manera ilegal a sus 50 años.







