Daniel Scott, del Instituto Pasteur, Estuvo en la UAA
Por Sara Álvarez Fernández

Daniel Scott, coordinador de relaciones del Instituto Pasteur para América Latina
(Foto: Eddylberto Luévano Santillán)
En una década podría desaparecer el VIH, vaticinó Daniel Scott, coordinador de relaciones del Instituto Pasteur para América Latina, quien participará con la UAA para impartir el curso internacional “Inmunidad Innata en Salud y Enfermedades Infecciosas”.
Sobre el tema del VIH, el especialista refiiró que de hecho actualmente los infectados con Sida no mueren por esta padecimiento, sino por los efectos de la medicación, aunque por fortuna cada vez necesitan menos pastillas y tratamientos.
“Ahora los pacientes toman una pastilla por día, cuando antes consumían 20 ó 25 a diario, lo que hace que las personas acepten de mejor manera el tratamiento y sigan mejorando. Actualmente la mortalidad por VIH está prácticamente desaparecida de forma natural con los nuevos medicamentos y tratamientos. Si los pacientes siguen bien las indicaciones”.
Reiteró que el reto son los efectos secundarios de estos medicamentos, y subrayó que el decremento en la mortalidad no significa bajar la guardia contra este virus, y los Gobiernos lo saben, es por eso que continúan las campañas de protección sobre la vida sexual.
Entre las complicaciones por tratamientos contra el VIH se encuentran los cambios en el metabolismo lipírico, por lo que aumenta el coresterol y triglicéridos y por ende la aparición de enfermedades cardiovasculares.
Además los que se atienden sufren de inflamación crónica en el hígado y los riñones, que causa enfermedades mortales.
Ejemplificó uno de los tratamientos más modernos, el de predisposición, que se aplica a las personas que por su actividad sexual corren mayor peligro de adquirir VIH; “pero hay muchas más enfermedades que se contraen por vía sexual, como la hepatitis, que causa más muerte que el VIH”.
Además, igual que la inmunodeficiencia adquirida, la hepatitis se contagia entre personas con un rango de edad de entre 15 y 25 años, cuando los jóvenes suelen no tomar precauciones en su vida sexual, por lo que Daniel Scott reiteró la urgencia de no bajar la guardia sobre el VIH y demás enfermedades que se transmiten por vía sexual.







