Además, si Quieren Agua Purificada Deben Comprarla: Ombudsman
Por Sara Álvarez Fernández

Jesús Eduardo Martín Jáuregui, presidente de la CEDHA (Foto: Eddylberto Luévano Santillán)
En pésimas condiciones humanas viven los reos del Cereso de El Llano, pues si quieren tomar agua purificada deben comprar sus propios garrafones, además de que duermen bajo goteras, aunque desde hace 10 meses ya se había advertido la falta de mantenimiento, refirió Jesús Eduardo Martín Jáuregui, presidente de la Comisión Estatal de Derechos Humanos (CEDHA).
“Encontramos lo mismo que ya habíamos señalado, literalemnte están cayendo gotas sobre los reos dentro de sus celdas. No puede ser que estemos buscando la reinserción de los internos, pero se encuentran en condiciones como si estuvieran en San Juan de Ulúa, sometidos a una humedad como la de las galeras”.
Detalló que toda un ala del Cereso está en malas condiciones, por lo menos ocho celdas son las que están en peor situación, afectando a una treintena de reos, por lo que urgió a realizar los trabajos de infraestructura que se requieran.
Comentó que por fortuna la exposición continua a la humedad no ha provocado enfermedades, “porque cuentan con atención médica adecuada”; sin embargo subrayó la necesidad de mejorar sus condiciones, “porque si se les da una atención adecuada y humana, con horarios de trabajo y disciplina, esa es la fórmula para que se reinserten a la sociedad”.
Aclaró que de la última visita a penales –que se hizo en conjunto con el Poder Judicial del Estado– se avanzó la separación de los procesados a los sentenciados, ha disminuido el número de personas por celda y la comida ha mejorado.
Sin embargo queda pendiente el tema de la humedad y el agua purificada.
“Nuevamente formularemos la petición, no directamente a través de los Centros de Readaptación Social, sino a través de la Secretaría de Infraestructura del Estado, quiza por esto se han retrasado los trabajos, pero nosotros consideramos que a poco más de 10 meses que hicimos el señalamiento era tiempo suficiente para realizar la mejora”.
Respecto al agua potable, el ombusman descartó que los internos estén tomando agua directamente de la llave, sino que más bien se ayudan entre ellos, y quienes pueden comprar un garrafón lo comparten con sus compañeros de celda.







