“Sin Aumento a las Tarifas no Existen Condiciones”
Por Cristina Zareth Hernández Gutiérrez
Es inviable emprender programa de renovación de unidades de transporte público urbano dadas las condiciones económicas que enfrenta el sector, así lo consideró el secretario general del Sindicato de Trabajadores de Autotransporte Urbano, Suburbano de Personal, Anexos y Similares del Estado, Roberto Mora Márquez, al mencionar que ante las alzas de los combustibles y la nula respuesta de las autoridades por aumentar las tarifas, ningún concesionario está en posibilidades de pagar un financiamiento para la adquisición de nuevos camiones.
De acuerdo con el titular de la Secretaría de Gestión Urbanística y Ordenamiento Territorial (Seguot), Juan Carlos Rodríguez García, este mismo año se anunciaría por parte del Gobierno Estatal un programa de financiamiento para la renovación de unidades de transporte público urbano a efecto de mejorar la calidad del servicio e impulsar el futuro desarrollo del Plan Integral de Movilidad Urbana Sustentable (PIMUS).
Al respecto, el líder sindical subrayó que no existen las condiciones para avanzar en la mejora del servicio si no se concede un aumento a la tarifa, y con ello, un aumento a los salarios de los trabajadores, por lo que señaló que es poco factible, sin cubrir el aumento, transitar a la adquisición de nuevas unidades así como a un nuevo sistema de movilidad.
“Ahora como está la situación y con estos aumentos al combustible ¿quién va a querer invertir en unidades nuevas o con qué?, así de fácil, simplemente para sacar una unidad a plazo, pues, hay que dar un enganche, hay que dar una mensualidad, y con 350 ó 400 pasadas que hacen los compañeros hacia el patrón, ¿con eso van a dar una mensualidad de 20, 25 mil pesos?, pues es imposible, está muy sencillo”, apuntó.
Expuso que “si las unidades están cargando en la actualidad a 400 personas diarias, como ejemplo, serían 400 personas por seis pesos, son dos mil 400 pesos diarios, menos mil 600 pesos de combustible, ¿cuánto nos queda? Y sucesivamente de eso el operador cobra su salario y el concesionario tiene que pagar también gastos administrativos y pedirle a Dios que no se les amuele una llanta o algo así, porque ahí sí ya le salió perdiendo”.
El líder sindical lamentó que durante el presente sexenio aún no se haya podido llegar a un acuerdo mediante el cual puedan verse beneficiados todos los actores que convergen en el servicio: operadores, concesionarios y usuarios.
Argumentó que de existir un aumento en las tarifas habría disponibilidad por adquirir nuevos camiones y brindar una mejor remuneración a los trabajadores, lo que a su vez redundaría en un mejor servicio para los habitantes; “no se necesita mucha ciencia para ver la realidad”.







