“Se Vive una Realidad de Venganza, de Crimen Organizado, de Sangre”
Por Liliana Ramírez Macías

Luis Morales Reyes, arzobispo emérito de San Luis Potosí (Foto: Eddylberto Luévano Santillán)
Ningún estado de la República mexicana se libra de la ola de violencia que se vive tanto a nivel nacional como mundial, donde los pobres son excluidos por el gobierno y hay un sinfín de víctimas del crimen organizado, señaló Luis Morales Reyes, arzobispo emérito de San Luis Potosí, quien manifestó que a nivel mundial y nacional se vive una realidad de “violencia, de venganza, de crimen organizado, de sangre, de deseos de venganza”.
En su visita por Aguascalientes con motivo del Quincenario de la Virgen de la Asunción, el prelado demandó que el gobierno “mire a los pobres, a los postrados, a los excluidos, dice el papa.
Una mirada de respeto y de amor a todos aquellos que han sufrido tanta exclusión, tanta marginación, y sobre todo tanta violencia, tanta sangre, cuántas víctimas hay a nivel mundial y nacional, víctimas del crimen, de la violencia”.
Manifestó a Página 24 que ningún estado de la República se libra de la ola de violencia que existe en nuestro país, donde el crimen organizado ha acabado con miles de vidas.
“Sin duda, yo creo que en todos los estados, no hay ninguno que se libre de la ola de violencia que existe en México lamentablemente, y no es porque México sea violento, sino que es una globalización de la violencia, es una globalización del crimen, es una globalización de la violación de los derechos humanos del niño y de la mujer sobre todo.
“El crimen no tiene fronteras, no tiene límites y es globalizado”, siendo una de las principales causas por las cuales existe tanta violencia tanto a nivel nacional como internacional, el poco respeto que hay a los derechos humanos, particularmente de niños y mujeres.
Requirió que “todos los que tenemos convicciones de respeto a los derechos humanos y a la dignidad humana nos unamos cada quien desde su ángulo de fe, de comisiones políticas, de creencias, pongamos en el centro la defensa de la dignidad de toda persona y de la dignidad de todos los derechos.
Si hacemos un movimiento así podremos contener un poco esa avalancha de maldad, de violencia y de odio”.







