Jaló del Gatillo, Pero Olvidó Quitar el Seguro del Arma

Policías aguardan afuera de la casa donde se escondieron dos robacoches, los cuales previamente habían atacado a un uniformado, logrando quitarle su pistola de cargo para intentar dispararle
Un robacoches estuvo a punto de ultimar a un policía preventivo, al despojarlo de su arma de cargo, apuntarle y jalar el gatillo, pero ignoraba que la pistola tenía puesto el seguro.
Los hechos ocurrieron ayer en el fraccionamiento Cerro Alto, cuando el uniformado sorprendió a dos ladrones a bordo de un automóvil y al intentar arrestarlos fue agredido. Finalmente, ambos pillos fueron detenidos.
Uno de los cacos es Arnulfo Reyes Silva, de 26 años de edad, quedando en reserva el nombre del otro sujeto, así como los generales de ambos, debido a que la Secretaría de Seguridad Pública Municipal se negó a proporcionar mayor información “para no violentar los derechos humanos de los detenidos”.
En cuanto al uniformado, se trata del suboficial Carlos Alberto Sánchez Zamora, el cual sufrió una herida en el cráneo y otra en la barbilla.
Alrededor de las 18:30 horas de ayer, vecinos de la avenida Pensadores Mexicanos, reportaron que afuera de la casa 409, dos sujetos intentaban robarse un automóvil Nissan Tsuru blanco, placas de circulación AEC-5399.
El primero que llegó fue el suboficial Sánchez Zamora, quien observó a los ladrones, uno de ellos musculoso, en el interior de la citada unidad y cuando los hoy presos ya habían quitado la tapa trasera del volante, el uniformado se acercó para detenerlos.
Los delincuentes reaccionaron descendiendo del vehículo y se abalanzaron a golpes contra el oficial, logrando arrebatarle la pistola de cargo. Fue entonces que el hampón apuntó al uniformado y jaló el gatillo, pero afortunadamente la pistola tenía puesto el seguro.
Acto seguido, el policía se arrojó hacia el delincuente para recuperar el arma, provocando que los sujetos huyeran despavoridos.
Al tiempo que pedía refuerzos, el oficial fue tras los ladrones, los cuales se escabulleron en la casa situada en calle Cerro de la Ardilla 203, la cual rodearon elementos al mando del comandante Arellano y, sin orden de cateo, “reventaron” la vivienda, logrando capturar a los dos rateros, uno de los cuales estaba escondido en un clóset.
Ambos detenidos fueron subidos a una patrulla y trasladados al Ministerio Público para su investigación, en tanto que el dueño del Tsuru era localizado para que, junto con una vecina que presenció los hechos, rindieran su declaración.
Por su parte, el uniformado Carlos Alberto Sánchez Zamora fue trasladado a la Clínica 10 del IMSS, para su valoración.
En ese lapso, una mujer fue por un taxi y regresó para subir algunas pertenencias de la casa señalada, retirándose junto con otra fémina y un sujeto.







