Policías se Niegan a Detenerlo

La camioneta Chevrolet Tornado que guiaba el beodo Joel Estrella González
Ebrio militar retirado causó un aparatoso choque sobre avenida Siglo XXI poniente, al cerrarle el paso a otro conductor, el cual resultó herido de consideración.
A pesar de que había méritos suficientes para que el cafre fuera detenido, quedó impune ya que los policías estatales y municipales pasaron por alto que conducía en estado etílico; además, el patrón del herido convenció a su empleado para que se negara a ser trasladado por paramédicos a un hospital, con el pretexto de evitar “problemas legales”, con lo cual se evitó que se arrestara de oficio al borracho.
El causante del accidente es Joel Estrella González, de 73 años de edad, con domicilio en calle Talamantes 907, colonia San Marcos, quien iba al frente de la camioneta Chevrolet Tornado roja, modelo 2016, placas de circulación AF- 28-567.
El herido es Héctor Débora Martínez, de 49 años de edad, con casa en calle Industria número 25, en San Francisco de los Romo, que guiaba la unidad Nissan estaquitas blanca, modelo 2006, matrícula AF-01-196.

La víctima quedó gravemente herida dentro de la unidad Nissan estaquitas
Al filo de las 13:20 horas de ayer, el briago Joel se dirigía hacia el sur sobre el carril derecho de avenida Siglo XXI poniente, mientras que el Héctor lo hacía en la misma dirección pero sobre el carril izquierdo Pero a la altura de “Gas Noel”, atrás de la cárcel para varones, el anciano decidió tomar el retorno, por lo que viró rápidamente hacia la izquierda, cerrándole el camino a Débora Martínez, quien no tuvo oportunidad de eludir el imprevisto obstáculo y la Nissan se estampó contra rápiel costado izquierdo de la caja de la Tornado, sufriendo Héctor graves lesiones.
Testigos del percance dieron aviso al servicio de emergencia, acudiendo policías estatales y municipales, así como paramédicos del ISSEA que auxiliaron de inmediato a Héctor, pero cuando procedían a subirlo a una camilla llegó su patrón y lo convenció de que no fuera llevado a un hospital, a pesar de las advertencias de los socorristas.
Finalmente, mientras los uniformados se hicieron de la vista gorda para no proceder contra Joel Estrella, quien con desfachatez reconocía que había ingerido alcohol, el lesionado fue llevado en una camioneta a un hospital privado.







