Sólo así Tendrá Acceso al Seguro que Ampara Siniestros Rurales
Por Alfonso Morales Castorena
A fin de regularizar la documentación que ampara le legítima tenencia de todo tipo de ganado y como consecuencia de la carencia de expedientes, detectada a raíz del envenenamiento masivo de reses en el Valle del Huejúcar por pollinaza contaminada; a partir del primero de diciembre de este año todos los criadores y engordadores de vacunos deberán registrarse ante el Sistema Nacional de Identificación Individual Ganadera (SINIIGA) y por añadidura en la Confederación Nacional de Organizaciones Ganaderas (CNOG), informó el presidente de la Asociación Ganadera Local de Calvillo, Juan Valdivia Hernández.
La medida fue adoptada por las autoridades ganaderas al encontrarse con la apatía de los afectados por el envenenamiento de los hatos ganaderos para documentar la muerte de sus reses, su inobservancia e indolencia para acreditar la propiedad legal de vientres, vacas y sementales caídos en el siniestro y ser la causa preponderante en el retraso del pago de la indemnización que exigen a la compañía aseguradora que administra la CNOG, dijo.
Al registrarse en ambas organizaciones, los ganaderos recibirán “el arete” de identificación animal de cada res, que contendrá cuanta información sea necesaria, tanto de la bestia como de su propietario y con ello se garantiza la movilización legal de ganado vacuno; caso contrario, y apenas se descubra que los animales carecen del famoso “aretado”, quien los tenga en su poder será objeto de detención inmediata, bajo la presunción de que comete un delito.
Con el cumplimiento de la obligación reglamentaria en cada asociación ganadera, que se cita en la Norma Oficial Mexicana (NOM) 001 de inicios de este 2016, se pretende combatir el abigeato de manera frontal, la venta de ganado enfermo o víctima de siniestro alguno, como el ocurrido hace dos meses en los potreros de Calvillo, en el que cayeron mil 280 reses.
Además el registro en el SINIIGA y la CNOG les puede garantizar los apoyos contemplados en la cobertura del seguro ganadero para recuperar parte del patrimonio perdido en el menor tiempo posible, sin que ninguno de los afectados sea excluido de ese beneficio, como se creía iba a ocurrir con 45 de los 80 perjudicados por el envenenamiento masivo de reses “porque carecen de la documentación del caso para hacer válido su reclamo de manera inmediata”, como sí lo hicieron los 35 restantes, porque tenían sus expedientes en orden y debidamente requisitados, señaló el dirigente ganadero.
En cuanto al famoso “arete” que entrega el SINIIGA al momento del registro de cada ganadero y que debe colocarse en las orejas de los animales, del que sólo un 10 por ciento cumple con esta obligación, contiene toda la información relativa a la identificación de la res, su fecha de nacimiento, la identidad de su propietario, el rancho o predio al que pertenece, su número de filiación a la organización, la fecha del alta e incluso si su dueño forma parte de la asociación ganadera de su lugar de residencia y además permite a las autoridades conocer el origen de cada animal y destino final.
La disposición de afiliarse al SINIIGA surgió a principios de este año, como una alternativa para combatir el abigeato, pero no todos los ganaderos la han tomado como solución probable para evitar el robo de sus animales y por lo tanto y ante la escasa respuesta de ese sector del agro mexicano, a partir del primero de diciembre de este año, su integración a la agrupación referida será obligatoria “porque de otra manera no podemos terminar con el robo de ganado en el país”, concluyó Valdivia Hernández.







