“Acostumbrada a Tomar y Manejar”
Por Cristina Zareth Hernández Gutiérrez

Juan Camilo Mesa Jaramillo, expresidente del CICA (Foto: Eddylberto Luévano Santillán)
Pide el expresidente del Consejo Interuniversitario Contra las Adicciones (CICA), Juan Camilo Mesa Jaramillo, valentía por parte del Congreso del Estado y las alcaldías para vigorizar las leyes contra quienes conduzcan en estado de ebriedad.
En entrevista, sostuvo que es apremiante endurecer la normatividad para sancionar a quienes manejan un vehículo tras haber consumido alcohol u otras drogas, a fin de inhibir la alta incidencia de accidentes y muertes que se generan en el estado bajo dicha práctica, por lo que exhortó nuevamente a los legisladores y alcaldes a abordar el tema pensando en incrementar las multas y sanciones.
Reconoció que si bien la propuesta no es “popular”, ésta debe ser considerada no como una medida recaudatoria sino como una estrategia para afrontar un problema de salud pública grave en la entidad.
“Tenemos una sociedad que es muy permisiva al consumo del alcohol y tenemos otro gravísimo problema, que me parece más complejo todavía, y es que estamos acostumbrados a tomar y manejar y eso nos genera muchos accidentes.
Aguascalientes está entre las primeras tres ciudades en el país que más muertos causa, debido a gente que maneja en estado de ebriedad”, recalcó.
En ese sentido, el también rector de la Universidad Cuauhtémoc subrayó que, si bien la familia debe de cimentar los valores y la toma de decisiones de manera responsable en el seno de sus hogares, también las autoridades “tienen la obligación” de sancionar conductas lesivas entre la sociedad.
Expuso que hay países que en los que las multas equivalen a 100 mil pesos o si no a un año de cárcel para quienes conducen alcoholizados, por lo que, insistió, deberían aplicarse con similar dureza las leyes mexicanas y particularmente de Aguascalientes.
“¿Por qué cuando estamos en Estados Unidos nos cambia el chip y no tomamos y manejamos, no excedemos la velocidad, nos ponemos el cinturón, no hablamos por celular al manejar?, ¿por qué? Porque tenemos miedo a las autoridades de allá, así igual tenemos que hacerlo aquí”.
A su vez, agregó que “los alcoholímetros deberían estar en la ciudad por todos lados”, situados de manera estratégica e inteligente para que no sean evadidos por los conductores, pues lamentó, “somos una sociedad enferma, esa es la realidad, somos una sociedad que no controla el consumo del alcohol, que está acostumbrada a tomar y manejar, y que cada fin de semana hay muertos y muertos, por éso hay que promover leyes duras que nos den miedo”.
Resaltó que a partir del problema que representa esta práctica en el estado “habría que tener la valentía desde el Congreso del Estado y también desde las alcaldías para vigorizar la ley”, en tanto que por parte de la sociedad se debe aceptar el hecho de que es una conducta indebida.
“Yo sé que no son medidas populares y que la gente se va a enojar y todo, pero cuando a alguien le toca que le maten a un hijo porque otra persona viene en estado de ebriedad, en ese momento empieza a cambiar la percepción de las cosas”.
Por último, Mesa Jaramillo manifestó que este tipo de medidas deben ser parte de una estrategia en la que se sumen todos los sectores y fundamentalmente la familia para generar cambios radicales en beneficio de la sociedad.







