El Asesino, a Salto de Mata

La entrada al rancho Los Pirules, sitio del crimen
Por “viejas rencillas”, un velador del rancho Los Pirules, en San Jacinto, fue asesinado de un certero balazo por su primo, el cual hasta el cierre de esta edición seguía prófugo.
La víctima es Albino Solís Padilla, que contaba con 55 años de edad, era originario de Rincón de Romos y vecino del citado rancho. El verdugo es Juan Sandoval Padilla.
Cerca de las 4:30 horas de ayer, Albino y Juan discutían en un cuarto de Los Pirules, ubicado en la carretera federal 71, desconociéndose los motivos del desencuentro.
De pronto, Sandoval Padilla sacó un arma de fuego e hizo blanco en el tórax de su familiar, escapando en el acto.
El herido llamó al servicio de emergencia y al explicar sucintamente su crítica situación, acudieron de inmediato paramédicos y policías preventivos al rancho, manteniendo el operador la llamada, pero al poco tiempo se perdió la comunicación.
Cuando llegaron los socorristas y oficiales encontraron que el portón tenía enredada una cadena con un candado, lo que dificultó su entrada.
Tras lograr ingresar caminaron aproximadamente medio kilómetro hasta llegar a unos cuartos, en uno de los cuales encontraron el cadáver de Albino, sentado en un sillón. En el piso encontraron una pistola y una lámpara.
Más tarde se presentaron personal de Servicios Periciales y elementos del Grupo Homicidios de la Policía Ministerial, quienes con unas cizallas cortaron la cadena para abrir el portón e introducir sus vehículos.
Al ser interrogados empleados del rancho, Julio Vázquez y los hermanos Juan de Luna, señalaron que el hoy occiso y su primo desde hacía mucho tiempo tenían profundas diferencias.
Tras concluir las investigaciones en el lugar, el cuerpo fue trasladado al Servicio Médico Forense, en donde sería sometido a la necropsia de ley.







