La Columna del Diablito

Carlos Lozano de la Torre ...muchos muertos y heridos... | José Carlos Lozano Rivera Rio ...besando anillos y destos...

Carlos Lozano de la Torre
…muchos muertos y heridos…
José Carlos Lozano Rivera Rio
…besando anillos y destos…

* UNA, DOS Y… ¡TRES! ¡COMENZAMOS!
Y NO HAY DE OTRA…

Su señor padre le ordenó: “¡a chingar-le!”, y José Carlitos Lozano Rivera Rio no tiene otra que obedecer a Carlos Lozano de la Torre “El Patrón del Mal”, por eso acudió con el propietario de la Diócesis de Aguascalientes, el obispo José María de la Torre Martín “Ave de Tempestades”, para tres cosas: besarle el anillo (no es albur), pedirle la bendición y, por supuesto, el voto de su extenso rebaño.

Y, como de “chingarle” se trata, José Carlitos que le sigue diciendo “no” al matrimonio, no obstante sus 35 abriles, se quitó la chaqueta de la dignidad y fue a pedirle chiche a José Luis Morales Peña “La Víbora”, a pesar de que la serpiente del micrófono no lo baja de “¡ratero, ratero, ratero!”, acusándolo de haber sido él el cobrador de los moches y diezmos de “El Patrón del Mal”, durante el pasado tenebroso sexenio.

Y como se trata de “chingarle” y de “chingar”, José Carlitos hasta ahora se da cuenta que hace más de 7 años él y su padre tenían un chingo de amigos con la camiseta bien puesta, de los que se alejó durante el reinado de su padre, y hoy los quiere recuperar, porque el hijo está en campaña rumbo a la Cámara de Diputados Federal, antesala, eso presumen, de la gubernatura de Aguascalientes.

Cosas que tiene la vida, Mariana.

Y es que por una diputación federal, el junior es capaz de arrastrarse y perder la dignidad. Y ni Pepsi, su papi le dijo que hay que “chingarle” y los Lozano confunden el tiempo de “chingarle”, con los tiempos “chingar” y de humillarse: la búsqueda del poder es cabrona y hay que dejar la dignidad a un lado, le aconseja el dueño de la gran hacienda La Campana.

PERO, ¿LLEGARÁ JOSÉ CARLITOS?

Aguascalientes es tierra de panaderos: levanta usted una piedra y ahí encuentra uno con todo y torta, lo malo es que la mayoría son muy grillos, indisciplina-dos y gandallas.

Llega uno de ellos a Palacio de Gobierno y todos se sienten gobernadores. Llega otro a Palacio Municipal, y todos se sienten alcaldes (en el caso actual, alcaldesa), ignoran que esto de la política es como el futbol y que la máxima autoridad en un equipo es el entrenador, o sea el gobernante en turno que, por su parte, debe saber formar equipo con los mejores en cada uno de los puestos.

Óscar López Velarde Vega ...era el indicado, pero...

Óscar López Velarde Vega
…era el indicado, pero…

Y nada de que es “chato” pero se las huele, no, y si lo duda el lector, ahí está Paco Chávez Rangel, un bueno para nada, pero al que “El Patrón del Mal” quiso hacer alcalde por todos los medios y fracasó, no obstante el escandaloso billete derramado, cuando con menos de eso, su “amigo”, Óscar López Ve-larde “El Coyotito”, hubiera conservado la alcaldía.

Pero en fin, regresemos al tema: ¿Ganará José Carlitos las elecciones del Distrito 2 Federal? Lo veo muy difícil, su padre “El Patrón del Mal”, en cuanto llegó a “La Casa Blanca de Verge-les”, se volvió loco, sufrió un cambio radical de 360 grados: a sus amigos los trató como sus enemigos y a sus enemigos como amigos, así es que al acabar su reinado de 6 años, el otrora “Querido Charly” dejó cientos de cadáveres  en los vestidores de “La Casa Blanca de Vergeles”, y miles de apuñalados por la espalda en el jardín: “¡Ah qué bonito es el poder, lástima que no dure toda la vida!”, decía.

Y sí, dicen que don Chuy, por eso no les dio alas a la víboras.

Así es que José Carlitos cargará toda su vida con el lastre de su papi: los muertos que dejó en los vestidores no votarán esta vez por otro Lozano, y los heridos, que se cuentan por miles, tampoco lo harán. Y esto lo sabe muy bien “El Patrón del Mal”, pero la soberbia lo sigue dominando y a güevo quiere ver a José Carlitos en el Congreso de la Unión. Allá él y sus ambiciones desmedidas.

El pueblo, la raza, tiene memoria.

 Y, ¿CÓMO VA LA CAMPAÑA DEL JUNIOR?

Pues de la chingada. El pasado martes 17, José Carlitos acudió con el empresario Carlos García Villanueva, dueño del membrete ultraderechista denominado “Frente Nacional por la Familia” (FNPF), y ahí el el junior, cambió de piel al avergonzarse y renegar de su partido el PRI, del que siempre se había dicho orgulloso:

“Me vengo a presentar de candidato sin partido (sic), vengo como una persona que está buscando el voto, no vengo como parte de un partido que soy (resic). Hoy la sociedad está volteando a ver los candidatos como seres humanos, independiente y adicionalmente al partido en que militan”, soltó José Carlitos a las primeras de cambio.

Pues qué gacho es avergonzarse y renegar de su partido, digo, José Carlitos debió haber comido camote y decir algo así, como:

“Vengo en mi calidad de candidato a diputado federal de mi partido el PRI, del cual me siento sumamente orgulloso, a pedirles su apoyo y voto…”, pero no, la vergüenza de pertenecer al PRI lo hizo renegar del tricolor.

Camaleón, camaleón, camaleón… así se mostró el hijo de “El Patrón del Mal” que, por su parte, debe de dedicarse a sus ranchos y demás negocios y olvidar que pudo haber sido el mejor gobernador de Aguascalientes, pero echó a la basura esa posibilidad que tanto buscó por años. Lástima.

Y CON ESTA ME DESPIDO… LOS HEREDEROS…

Pero si “El Patrón del Mal” tiene con qué entretener$e, sus hijos también han sido muy duchos en acumular propiedades, sin tener buenos ingresos.

Según el Diario Digital “El Clarinete”,  del periodista Claudio Jairo Bañuelos, los hijos de “El Patrón del Mal”, son harto duchos para comprar propiedades, muchas de ellas a precios ínfimos.

En octubre de 2007, siendo estudiantes, los hermanos Lozano Rivera Rio: José Carlos, Blanca Yahaira y Emma Daniela, compraron un ranchito de 17 hectáreas en 300 mil pesos.

En 2016, José Carlos y Blanca Yahaira compraron una residencia en Los  Bosques en 2 millones 38 mil 300 pesos. La casita chiquita y muy blanca está camino a Montes Himalaya, y construida en el número 401.

En su condición de “prestamista”, José Carlitos se hizo propietario de un ranchito de 98 hectáreas en abril de 2010. Resulta que los dueños de ese predio (que casualmente colinda con la Hacienda “La Campana”, de su señor padre), Julio Marduk Serrano Jáuregui y Patricia Yolanda Hinojosa Olvera, le “debían” a José Carlitos 3 millones de pesos y, como los pobrecitos no tenían para pagárselos, el matrimonio Serrano Hinojosa le cedió el rancho de 98 hectáreas, acordando una lana extra de 1 millón 970 mil pesos, que el Junior pagó de inmediato: en síntesis, José Carlitos compró el rancho de 98 hectáreas en sólo 4 millones 970 pesos.

El Junior, como ve el lector, es muy ducho para eso de las compras de ranchos y residencias, pues el 15 de enero de 2011 compró otro ranchito más de 160 hectáreas: Laguna del Toro, en San José de Gracia; éste se lo mercó a Leonel Bedolla Zavala en tan sólo un millón 920 mil pesos.

En marzo de 2013, los hermanos José Carlos y Emma Daniela Lozano Rivera Rio, vuelven a asociarse y compran el departamento 1263, del piso 12, en el edificio de Terzetto Torres Residencial de 210.90 metros cuadrados, en 3 millones 995 mil 870, pagados al chas, chas.

Como se ve, los exitosos hermanos Lozano Rivera Rio bien pudieran vivir cómodamente de sus rentas.

* (Columna publicada inicialmente en el semanario hermano TRIBUNA LIBRE el pasado jueves 19).

 

 

Publicado en: Página 24

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