Entre Letras

* Una Noche de Presagios

Por Carlos Alberto Sánchez Villegas

“La noche estrellada” (fragmento), de Vincent Van Gogh

“La noche estrellada” (fragmento), de Vincent Van Gogh

EL VIENTO sopla con fuerza, golpeando en las ventanas, en los árboles, en las puertas. Adentro de la pequeña casa sus inquilinos se revuelven entre sus sábanas, entre sueños llenos de oscuridad como en el exterior donde viento y noche se acompañan violentamente. Una noche ésa sólo podría traer malos presagios, como dirían algunos.

A LA MAÑANA siguiente la esposa sirve una pequeña taza de café a su marido, éste acompaña la bebida con un cigarrillo mientras su mente vuela a todos los gastos que tiene por delante, a todas las cuentas por pagar y a los sueños e ideales que han forjado en conjunto y aún no se hacen presentes.

LA FELICIDAD de esta pareja se basa en los pequeños detalles, en acompañarse en las adversidades. Su humilde casa no tiene casi muebles pero aun así los ideales siguen en pie, sosteniendo la vida conjunta de estos jóvenes. Las críticas, los consejos gratis de todas partes, todo mundo queriendo controlar sus planes y sus acciones, aunque lo único que importa al final del día es la charla con sus tazas de café en las manos.

CADA NOCHE un abrazo conjunto atrapa a los dos amantes, cada noche son presas de una angustia compartida y de presagios que los van uniendo cada vez más, quién dijo que la vida era algo fácil de llevar, quién dijo que los sueños se cumplían de manera inmediata. Cada tarde el marido se sienta a escribir historias y versos en una pequeña libreta, rodeado de humo y de vapor saliente de su taza. Al finalizar viene la plática de estas historias con su esposa, viajando ambos por un mundo infinito de letras.

ESTA ES su vida compartida, una vida llena de buenos y malos presagios, de sueños inconclusos que tal vez un día lleguen, o que tal vez nunca se presenten, mientras esto pasa la vida les enseña a ser felices, a encontrar el sentido en las cosas más pequeñas y a valorar la importancia de estar acompañados en contra de cualquier adversidad. La sencillez lleva a cierta felicidad que no cualquiera puede encontrar.

LAS ESTRELLAS son la fuente de los sueños y observarlas da tranquilidad a los hombres, pero es mejor cuando se les puede mirar en compañía de alguien, a la luz de una luna que acompaña a dos almas, que va de la mano con cientos de presagios, qué importa no tener ni en qué sentarse en casa. El día es cansado con empleos que sólo alcanzan para lo más básico y que no tienen que ver con las aspiraciones de ambos, sin embargo, la paciencia debe llegar para los dos. Al caer la noche el cansancio y la desesperación los envuelve, pero todo esto es parte de una vida en conjunto que apenas comienza.

Y ASÍ LLEGA otra noche llena de viento, de espantos y una oscuridad profunda. Llegan los presagios de un presente o futuro bueno o malo, eso no importa, lo único que tiene importancia es lo que uno hace por procurarse una felicidad en las pequeñas cosas. Lo único que importa es enfrentar las noches con un abrazo y acompañado de un alma que comprende todo lo que deseas en la vida.

* Historiador, escritor y columnista. Egresado de la Universidad Autónoma de Aguascalientes.

Publicado en: Página 24

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