“Black Panther”, de Marvel Comics

Por Fausto Ponce

“Black Panther” no es la mejor película de superhéroes de Marvel Comics, pero su éxito radica más en su discurso de igualdad que en la fuerza de su trama (Foto: Cortesía)

“Black Panther” no es la mejor película de superhéroes de Marvel Comics, pero su éxito radica más en su discurso de igualdad que en la fuerza de su trama (Foto: Cortesía)

Febrero 21, Ciudad de México (apro).- Más allá de las millonarias ganancias que la cinta ha conseguido, la importancia cultural de “Black Panther” radica en su capacidad para plasmar de manera efectiva a un superhéroe afroamericano, y demostrar que el público sí está interesado en ver este tipo de figuras en el cine.

En cuestiones de diversidad racial, “Black Panther” hace perfecto sentido. Sin embargo, en el ámbito estético, la cinta es de las más desabridas del universo Marvel.

“Black Panther” (EU−2018) muestra a un superhéroe homónimo que reina en un país africano (ficticio) llamado Wakanda, oculto para el mundo entero, pero con una gran bendición: resulta que un meteorito chocó ahí y trajo consigo un metal poderoso y cuasi mágico llamado Vibranium.

Desde esa época, cinco tribus de la zona se organizaron bajo el liderazgo de un rey (Black Panther), y se ocultaron para siempre mientras su tecnología avanzaba a pasos agigantados.

La historia gira en torno a T’Challa (Chadwick Boseman), quien está a punto de ser erigido como el nuevo Black Panther, rey de Wakanda, debido al asesinato de su padre (el cual pudimos ver en la cinta de Avengers: “Civil War”).

T’Challa deberá guiar a su pueblo bajo un nuevo liderazgo que responda a las necesidades de su pueblo, y quizás a las del mundo.

Y es que mientras Wakanda está viviendo las mieles de su desarrollo, el mundo entero se halla en crisis; la gente de color sufre y el dilema gira en torno a si Wakanda debe salir de las sombras para ayudar a los suyos y al resto del mundo.

T’Challa deberá resolver estos conflictos internos a través de la presión de dos enemigos… la tradición, la globalización, la solidaridad y el odio serán una carga pesada para él.

“Black Panther” es una orgía visual, efectiva en crear una Wakanda que combina la tradición y el misticismo con una estética futurista, mezcla entre “El Rey León” y “Blade Runner”.

La parte visual es lo mejor de la cinta, quizá para cierto gusto un poco recargada, pero de ahí en fuera todo bien.

Sin embargo, falla en la construcción de personajes: demasiada información para el tiempo en pantalla, de manera que no alcanza para simpatizar con las heridas de todos los personajes o sentir rechazo a sus motivaciones.

A lo anterior habrá que agregar que tanto la trama como los personajes están construidos bajo un aspecto maniqueo: T’Challa es más que bueno, es noble y de buen corazón, con sus inseguridades, pero sin vicio alguno, mientras que su contraparte es el más malo de todo el mundo; Wakanda es el pueblo bueno que se tuvo que esconder del terrible hombre blanco.

“Black Panther” (creado por Stan Lee y Jack Kirby para el número 52 de “The Fantastic Four”), no es la mejor película de superhéroes de Marvel Comics, no es la peor, pero su éxito radica más en su discurso de igualdad −si bien lleno de lugares comunes− que en la fuerza de su trama.

 

Publicado en: Página 24

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