CISEAN, el Centro Tamaulipeco Para la Sustentabilidad Energética

Por Génesis Gatica Porcayo

Con la finalidad de promover la investigación científica y tecnológica en materia energética y ambiental en el noreste del país, así como un desarrollo industrial en el manejo sustentable de los recursos naturales de México, se creó el Centro de Investigación en Sustentabilidad Energética y Ambiental del Noreste (CISEAN).

Está ubicado en la ciudad de Matamoros, Tamaulipas, y surge a partir de la necesidad de dar apoyo a tres áreas naturales protegidas de alta importancia como la Laguna Madre en Tamaulipas, Área de Protección de Flora y Fauna Maderas del Carmen y Área de Protección de Recursos Naturales Cuenca Alimentadora del Distrito Nacional de Riego 04 Don Martín, en lo respectivo a las subcuencas de los ríos Sabinas, Álamo, Salado y Mimbres.

La creación de este centro se llevó a cabo por medio del apoyo obtenido a través del Fondo Sectorial Conacyt-Secretaría de Energía (Sener)-Sustentabilidad Energética del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt).

Microscopio confocal barrido laser.

“El CISEAN busca también la oportunidad de formar recursos humanos especializados que aporten a la resolución de problemas urgentes y emergentes de la región”, explicó para la Agencia Informativa Conacyt Eduardo Baltierra Trejo, investigador del instituto.

Ciencia multiinstitucional

Este proyecto forma parte de la Universidad Autónoma del Noreste (UANE), campus Matamoros, y se involucran diversos institutos que tienen como principal enfoque el estudio de la biodiversidad como el Instituto Nacional de Investigaciones Forestales, Agrícolas y Pecuarias (INIFAP), Campo Experimental Río Bravo Tamaulipas y Campo Experimental Matamoros, Coahuila; el Centro Nacional de Investigación Disciplinaria en Relación Agua, Suelo, Planta, Atmósfera (CENID RASPA).

Además cuentan con la colaboración del Centro de Nanociencias y Micro Nanotecnologías del Instituto Politécnico Nacional (IPN), el Laboratorio Nacional de Agua de la Facultad de Ciencias Químicas de la Universidad Juárez del Estado de Durango y el Laboratorio Nacional de Bioclimática, y contará además con laboratorios especializados en agua y suelo, los cuales se pretenden acreditar ante la Entidad Mexicana de Acreditación (EMA).

De acuerdo con el investigador, el área de Caracterización que tienen estará equipada con tecnología de punta a través de microscopios electrónicos de barrido, microscopio confocal de barrido multifotónico, micro-Raman confocal y difractómetro de rayos X de alta resolución.

“Considero importante mencionar que el desarrollo de la región noreste del país es prioritario, pues independientemente a su desarrollo industrial existen fuertes problemáticas en cuestiones sociales y de seguridad”, comentó.

Jóvenes en la investigación

Además, este centro cuenta con la participación de jóvenes investigadores con perfil destacado en estudios de posgrado que fomentan la generación de nuevas líneas de investigación que destaquen por su innovación y aplicación práctica a la sociedad.

“Los proyectos de desarrollo sustentable son ideas que tienen como objetivo la prosperidad económica, la integridad del medio ambiente y la equidad social, es por esta razón que incluir talento joven a las filas del CISEAN es una gran contribución”.

Se busca que cause un impacto positivo en la población tamaulipeca con la apertura de la maestría en ciencias en sustentabilidad energética y ambiental en las instalaciones de la UANE.

Uno de los proyectos más recientes del CISEAN trata del biomonitoreo y biorremediación del agua del río Bravo, el cual entra en el Programa Ambiental México-Estados Unidos Frontera 2020.

“Son proyectos que entienden las dinámicas de las poblaciones involucradas y las interconexiones económicas existentes para lograr soluciones sustentables, con una perspectiva de largo plazo, a la vez que conocen límites de los sistemas ambientales”, comentó Eduardo Baltierra.

Este trabajo tendrá como principal objetivo implementar un programa de monitoreo permanente en la franja fronteriza del río Bravo, para determinar la calidad de sus aguas a través del empleo de bioindicadores y la realización de análisis fisicoquímicos del agua y sedimentos.

Con estos análisis se permitirá realizar un diagnóstico de las condiciones actuales y así proponer estrategias de biorremediación para su saneamiento, impactando de manera positiva en la salud de la población humana y en el ecosistema, “algunos proyectos tienen un mayor impacto que otros, pero todos son encaminados a procurar un desarrollo sustentable”.

Finalmente, el especialista mencionó el compromiso para seguir haciendo investigaciones de calidad y con impacto positivo en la sociedad y el ambiente, pues uno de los objetivos es que el CISEAN se posicione como un centro de investigación de alta especialidad y se reconozca el trabajo realizado. (conacyt)

Publicado en: Página 24

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