La Poesía en los Tiempos de la Decadencia

Entrevista a la Poeta Venezolana Betsimar Sepúlveda

Por José Antonio Neri Tello*

“Cuando el cuerpo nos duele y está lleno de heridas buscamos por supervivencia natural una forma de sanar. La palabra siempre ha sido sanadora y nosotros somos también un cuerpo social, nos dolemos como grupo, entonces Venezuela es una extensa, profunda y sangrante herida”, aseguró Betsimar Sepúlveda/Foto: Cortesía

“Cuando el cuerpo nos duele y está lleno de heridas buscamos por supervivencia natural una forma de sanar. La palabra siempre ha sido sanadora y nosotros somos también un cuerpo social, nos dolemos como grupo, entonces Venezuela es una extensa, profunda y sangrante herida”, aseguró Betsimar Sepúlveda/Foto: Cortesía

Betsimar Sepúlveda es poeta, cronista y fotógrafa. Venezolana residente en Cali-Colombia desde 2007. Autora de los libros Ruta al vientre azul (Venezuela 2004), Cadáver de Lirio (Venezuela 2006) y Profesión de Fe (Colombia 2013). Ha sido parcialmente traducida al inglés, portugués, italiano y árabe. Su trabajo tiene énfasis en la reconstrucción de la memoria colectiva a partir de la imagen y las escrituras creativas como la crónica y la poesía. Dirige actualmente el módulo de poesía y crónica en los talleres de escritura creativa de Comfandi. Coordina el espacio “poesía en la esquina” del teatro Esquina Latina en Cali.

Hoy 6 de septiembre presenta la nueva edición del libro Profesión de fe, en el ciclo de Miércoles Literarios, en punto de las 20:00 en el edificio Arroniz de la Secretaría de Cultura del Estado, ubicado en Reforma 425.

Neri Tello: Quizá no se pueda definir la poesía, porque ello equivale a problemas de carácter filosófico y quizá ontológico a los que únicamente pudiéramos llegar a acercamientos, ¿qué es el poema?

Betsimar Sepúlveda: Octavio Paz nos enseñó que poesía es eso que sucede, es el temblor que nos conmueve y nos atraviesa y el poema es donde acontece el relámpago en forma de lenguaje.

NT: ¿Qué lugar ocupa el lenguaje dentro de la vida cotidiana y cómo este se traspasa a la poesía?

BS: Heredamos y aprendimos un lenguaje para podernos comunicar con la otredad, esto es, personas, animales, naturaleza, pero además somos la única especie que nos enseñaron primero a escuchar para tener la oportunidad de sentir y después hablar. La poesía es el territorio donde confluye lo terrible y lo hermoso que atraviesa nuestros sentidos, de manera que, en el lenguaje cotidiano hay poesía y no nos damos cuenta, y cuando hayamos el lenguaje estético hacemos de esa cotidianeidad tantos universos posibles.

NT: ¿Cómo la poesía y el lenguaje trastocan la realidad?

BS: Hay dos realidades, la realidad de las cosas que nos circundan y nuestra propia realidad de la que estamos hechos, y cuando logramos esa relación íntima entre ambas realidades, es porque hemos encontrado el lenguaje para vincularnos y la única forma posible es a través de la poesía, porque la poesía es sentir, es reflexionar en la intimidad, es hacerse uno orgánicamente. En estos tiempos hay una decidida intención de mantenernos distraídos de esa relación, para no sentir lo que nos ha sido dado, nos tienen atrapados en la idea que el consumismo es la única puerta a la felicidad y que estamos obligados socialmente a estar felices todo el tiempo, y ese estado solo lo garantiza un like en Facebook, un café de Starbucks en instragram o el buen sexo de una campaña publicitaria de perfumes, como si el ser humano estuviera negado a sentir dolor, compasión, rabia, indignación o una profunda tristeza. Ya lo decía Santo Tomás que sin sombra no hay luz.

NT: ¿Cuál es la función de lo metafórico en lo poético?

BS: La piedra no tiene otra misión que ser una piedra y solo el ser estando con la piedra puede convertirla en un arma para matar al otro, en un puente para llegar al otro, en un muro para separarse del otro, o en una casa para abrigarse con el otro.

NT: El lenguaje poético nos lleva a una comunión, y de allí a una espiritualidad, no en el sentido religioso convencional o dogmático. ¿Qué sentido tiene dentro de lo poético el otro y la comunión con todo aquello que nos rodea?

BS: Somos una suma de nostalgias y vivimos empeñados en retornar a los paraísos, primero fuimos expulsados del padre, luego fuimos expulsados del útero de la madre y así vivimos siendo expulsados de continuos paraísos reales e imaginarios, y llevamos siempre la sensación de querer volver a algo o a alguien, cuando decimos que tenemos nostalgia es porque tenemos dolor por la pérdida del “nos”, nos duele la ausencia del otro y la poesía es una forma de conjurar esa sensación de pérdida y de deseo por ser con el otro.

NT: Pensando la situación en Venezuela, ¿para qué poesía en tiempos de decadencia?

BS: Cuando el cuerpo nos duele y está lleno de heridas buscamos por supervivencia natural una forma de sanar. La palabra siempre ha sido sanadora y nosotros somos también un cuerpo social, nos dolemos como grupo, entonces Venezuela es una extensa, profunda y sangrante herida. La poesía es una forma de denunciar, de dejar testimonio del dolor y de quienes lo causaron, la poesía debe ser esa cicatriz que nunca nos deje olvidar ni el sufrimiento, ni al verdugo. Pero la cicatriz también nos hará vernos en el espejo con la alegría de haber sobrevivido. Y de reconocernos en el mismo dolor.

NT: En tu libro Profesión de fe, ¿por qué conjugar los elementos bíblicos y familiares en los poemas?

BS: Recordar la casa es una forma de sobrellevar el desarraigo, es una forma de honrar el cordón umbilical con la cocina, con el patio, con las calles, con los rostros, y hasta con los muertos del lugar donde naciste y creciste. Estos poemas son para honrar mi origen. Los elementos bíblicos, es decir; la serpiente, el paraíso, las parábolas son las reescrituras y la reinterpretación lejos te todo dogma y toda religión, es una forma de sacarlos de ese contexto para escribir acerca de mi propia espiritualidad, donde el amor, el pensamiento, el ser no debería temer, sino contemplar, sentir y vivir.

*Colaborador especial

Publicado en: Página 24

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