Las Quince Letras, la Cantina y la Galería

Lugar con Historia en Zacatecas

Por Manuel Medina Castro

La cantina es atendida por la familia Llamas Zamora, desde el año de 1928, cuando compraron la tienda de abarrotes, y a lo largo de los años, se han encargado de “poner a la gente borracha” como relata normalmente Aníbal Llamas a los visitantes de Las Quince Letras (Foto Rocío Castro Alvarado)

La cantina es atendida por la familia Llamas Zamora, desde el año de 1928, cuando compraron la tienda de abarrotes, y a lo largo de los años, se han encargado de “poner a la gente borracha” como relata normalmente Aníbal Llamas a los visitantes de Las Quince Letras (Fotos: Rocío Castro Alvarado)

Zacatecas, Zac.- La cantina Las Quince Letras, que está en funciones desde 1906 -primero como una tienda de abarrotes- ha sido el punto de reunión para varias generaciones de zacatecanos y de turistas, ya que conserva los elementos de una cantina tradicional, y va más allá con la galería de arte.

La cantina es atendida por la familia Llamas Zamora, desde el año de 1928, cuando compraron la tienda de abarrotes, y a lo largo de los años, se han encargado de “poner a la gente borracha” como relata normalmente Aníbal Llamas a los visitantes de Las Quince Letras.

Las Quince Letras, dice, Aníbal Llamas, cuenta con elementos de una cantina tradicional, como es las puertas abatibles, el mingitorio, la barra de madera, y el conjunto norteño conocido como Los Rurales de Zacatecas que no puede faltar tocando el corrido de la cantina.

Pero a diferencia de otras cantinas, Las Quince Letras, desde hace años permite la entrada a las mujeres y se ha expandido más allá del negocio de las bebidas alcohólicas, a una galería de arte.

La galería empezó con algunos cuadros y un mural de Antonio Pintor, hace un poco más de 40 años, después se le dio mucho más énfasis a la cantina-galería con el apoyo de artistas como Alfonso López Monreal, comenta Aníbal Llamas.

Poco a poco, se fue llenando de pinturas, de grabados, de fotografías, esculturas, notas periodísticas que hablan de Las Quince Letras, y ya están llenas las paredes y el techo de la cantina.

Relata Aníbal: “Nosotros nunca hemos pedido un cuadro a un artista, ellos llegan y lo traen no más porque les gusta la cantina, y nosotros les organizamos un convivio, una taquiza”.

Relata Aníbal: “Nosotros nunca hemos pedido un cuadro a un artista, ellos llegan y lo traen no más porque les gusta la cantina, y nosotros les organizamos un convivio, una taquiza”.

Relata Aníbal: “Nosotros nunca hemos pedido un cuadro a un artista, ellos llegan y lo traen no más porque les gusta la cantina, y nosotros les organizamos un convivio, una taquiza”.

“Ahora tenemos arte de personas que han traído cuadros desde Irlanda o Japón”, también de artistas zacatecanos que han sido reconocidos en todo el mundo, como los hermanos Rafael Coronel y Pedro Coronel, y Manuel Felguérez.

En la entidad se ha vuelto popular una frase que dice: “si visitas Zacatecas y no fuiste a Las Quince Letras, no conociste Zacatecas” lo cual es satisfactorio para la familia Llamas, pues se han enfocado en su trabajo y comentan que continuará siendo un negocio familiar que legarán a las próximas generaciones.

 

Publicado en: Página 24

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